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jueves, 15 de julio de 2021

Ambición

 El tecnosacerdote entró en la enorme sala, su túnica roja brillante destacaba entre los escombros del lugar y su sistema óptico escaneaba la habitación. Los informes habían sido muy confusos y quería saber qué había sido capaz de destruir un comando de los mejores Sicarianos entrenados por él mismo y mejorados con la arcanotecnología con la que los había equipado. El comando que había desaparecido era parte del comando Ad0-B, el escuadrón de la muerte que servía secretamente a sus designios y a los de la secta Omnisíaca a la que servía. El Culto del Acero óseo tenía muchos secretos y muchos recursos para tratarse de una mera hermandad de Skitarii como otras tantas había en el Mundo Forja de Osca IV. El Tecnosacerdote EC6-814 era un miembro de alto nivel en dicha hermandad, sus conocimientos sobre bioingeniería xenos le había hecho escalar muchos puestos por encima de otros hermanos Tecnosacerdotes. Él estaba satisfecho, poseía una desbordada ambición y era muy consciente del poder que suelen ostentar los dirigentes de estas sectas en las que los devotos del Dios Máquina se reúnen para la celebración del culto al Emperador y al sacerdocio de Marte.


A EC6-814 le habían llegado unos informes muy extraños hace unos días, habían sido detectadas unas lecturas de actividad hostil desde zonas remotas del planeta, el cual a pesar de ser un Mundo Forja todavía tenía grandes extensiones salvajes en las que la industria todavía no había llegado. Para investigarlas envió a estos Sicarianos y la sorpresa llegó en el momento en el que sus signos vitales fueron apagándose en sus monitores en cuestión de segundos.


Un Skitarius de la guardia de EC6-814 señalaba, de forma totalmente inútil para el sacerdote los restos mortales de un Infiltrador. El Tecnosacerdote lo ignoró completamente puesto que ya había escaneado la sala y había detectado todos los elementos de la habitación. El sacerdote mitad máquina se quedó quieto un segundo y desplegó una maraña de tentáculos mecánicos prensiles buscando los cadáveres de sus soldados. Encontró en cada uno de ellos el puerto en el que insertarse. Los ojos de los cadáveres se iluminaron con un fulgor frío y muerto a la vez que sus cráneos castañeaban con un sonido ominoso. 


El Tecnosacerdote encontró que la memoria de todos estaba más allá de reparación, los daños habían sido brutales pero enormemente eficientes, sin embargo, uno de los visores estaba relativamente intacto. La imagen era oscura y borrosa, había luchado contra un enemigo envuelto en un pesado manto oscuro que, no sólo ocultaba, sino que poseía algún tipo de tecnología que deformaba su figura, resultaba imposible de identificar. El Sicariano era un borrón de golpes, contragolpes, piruetas y estocadas pero por mucho que el Sicariano acatara con todo lo que tenía la figura esquivaba sin apenas esfuerzo. 


Finalmente, viendo que era incapaz de hacer nada a su rival el Sicariano optó por un ataque desesperado desplegándose en un golpe que el Tecnosacerdote entendió como una absoluta temeridad, prácticamente imposible de parar para ningún ser vivo pero ignorando toda defensa. La figura encapuchada perdió pie ante el brusco cambio de sentido del guerrero biónico y durante un segundo de vídeo el Tecnosacerdote vio una mancha roja en la espada del Sicariano y el destello de un águila dorada asomar entre las sombras del pesado manto. El golpe propinado un segundo después por el guerrero de la capa fue tan brutal y despiadado que pulverizó al guerrero Sicariano en mil pedazos


Los últimos segundos de vida del guerrero mecánico mostraban como tres figuras encapuchadas se reunían en el centro de la sala una vez que destruido el comando Sicariano. Unas runas de fin de grabación aparecieron en el visor de EC6-814.


El Tecnosacerdote activó la válvula que hacía que se regulara adecuadamente su presión arterial. Todavía era joven y gran parte de su cuerpo era gran parte orgánica así que se tuvo que reprochar que se hubiera emocionado tanto por este descubrimiento, sin embargo todos los tentáculos mecánicos que había desplegado se ocuparon en una única tarea, los atacantes habían sido concienzudos y habían simulado un derrumbamiento en la sala para eliminar huellas del combate al menos para ojos no expertos. Bajo un fragmento de techo encontró lo que buscaba. Examinó la espada de energía quebrada por el golpe milímetro a milímetro y encontró lo que buscaba. Esta vez se le olvidó activar la válvula de regulación de la presión arterial mientras daba gracias al aspecto del Omnissiah al que adoraba el Culto. Este iba a ser su pase de entrada al Círculo Interior del Culto y la clave de su ascenso meteórico al poder.


Había restos de sangre de un Custodio del Emperador en la espada.


lunes, 12 de julio de 2021

Recuerdos

 Abro los ojos y miro la luz de las frías estrellas.


Con grandes dificultades me levanto. Llevo con los ojos abiertos... ¿Horas? ¿Días? He estado intentando reconocer las estrellas que aparecen débiles e impasibles en la bóveda celeste. Las veo a través del enorme agujero fracturado del techo. No reconozco estas estrellas. No reconozco este cielo. Veo una mancha roja recorriendo el firmamento de un lado a otro. A diferencia de las estrellas, la veo cuando el cielo es oscuro y también cuando está claro. Es una cicatriz sangrante, hay dentro de ella un hambre atroz que me aterra. Me interno en un pasillo y observo a mi alrededor, extensos corredores y bóvedas vacías se extienden ante mí. El polvo de siglos se arremolina en torno a mis pies. El aire debe ser frío, si es que hay aire. No puedo respirarlo, parece. Un ruido atrae mi atención. Una luz titilante corretea entre las sombras y emerge de entre los escombros un extraño ser mecánico. Me produce rechazo, viene hacia mí sin temerme, correteando con sus múltiples patas sobre el polvo. Me molesta su presencia e intento aplastarlo para que no se me acerque más. Levanto un pie y me quedo mirando la extraña extremidad como si no fuera mía. Al final de mi pierna, cromado y brillante contemplo un pie metálico. Observo mis manos, del mismo metal. Mi torso, mis brazos, mis piernas. Metal. El ser mecánico me observa y lo ahuyento con un estrepitoso gesto de mis chirriantes brazos. Desaparece de mi vista y yo empiezo a caminar y a vagar por entre las ruinas derrumbadas durante lo que me parece una eternidad. Encuentro agua, una corriente se infiltra por las rocas y forma un sucio charco poco profundo, a la luz de estrellas desconocidas unos ardientes ojos mecánicos me devuelven la mirada. 


Necrón. 


Oigo la palabra susurrada por una voz desconocida en el interior de la cabeza metálica en la que estoy atrapado. Me sumerjo en la oscuridad.


No sé cuánto tiempo he estado vagando, no sé cómo he llegado a estas estancias, no sé quién soy, ni qué es este lugar frío y muerto; mis pies se mueven una y otra vez de forma rítmica, dejo un surco en el polvo del suelo. No recuerdo de donde vengo y las huellas de mis pasos se pierden en la oscuridad que inunda los pasillos y las salas vacías. Observo la débil luz que entra por los amplios ventanales y veo una llanura infinita, vacía y desolada, bañada por un frío sol, lejano y mortecino. Me cruzo con enormes criaturas mecánicas que avanzan con gesto delicado entre las ruinas. No notan mi presencia. Tampoco siento miedo, ni curiosidad, estoy hecho de metal, me doy cuenta de ello; ¿será por eso que no siento nada? Tampoco recuerdo nada. Una de esas criaturas de largas y finas patas se gira hacia mí. Me mira con sus múltiples ojos brillantes y muertos. La palabra Necrón otra vez resuena en esta hueca cabeza de metal y vuelvo a dormirme.


Despierto de pie; ¿He andado en sueños? Esta vez tengo la cabeza más despejada, recuerdo algo, ¿Una vida anterior a estas ruinas? Había un mundo moribundo, hubo debates en los foros, hubo arengas a favor y en contra, recuerdo… La inestabilidad, la crisis, la escasez, las guerras… Atravieso un pasillo, el cielo se ve claro y despejado a través de los enormes ventanales. La mancha roja me observa maliciosamente. No es la primera vez que me mira; ¿O sí? Me siento confuso. Mis pasos no se detienen; ¿voy a alguna parte? No siento hambre… Hambre, comida. Recuerdo la comida, sabrosa, caliente, reponía fuerzas y daba energías. ¿Yo como?


Necrón.


Vuelvo a sentir esa palabra en mi cabeza. Intento ignorarla pero resuena con más fuerza. No siento cansancio tampoco aunque mi cuerpo no ha dejado de caminar desde que me levanté. Huesos, carne, sangre, músculos, recuerdo que una vez los tuve.


Necrón.


Insiste la voz. Oscuridad otra vez.




Sigo recordando. 

Huimos de casa, sí. Estuvimos en una columna de refugiados, estoy empezando a recordar mientras camino por los largos pasillos. Nuestros líderes se oponían a… Aquellos nuevos Dioses, recuerdo la propaganda de la Triarca, a nuestros jóvenes alistándose para servir… ¿Estuvimos? ¿Quién más se fue con ellos? Tengo un recuerdo borroso, recuerdo su rostro ¿Quién era? Recuerdo que le quería, le vi nacer, crecer. Todavía era joven y fuerte y crecía alto y yo me sentía orgulloso de… 


Necrón.




Cada vez la oigo más fuerte, ya no es un susurro, es casi una orden. Estoy aterrado. No quiero volver a la oscuridad.


Despierto otra vez. Es de noche ahora y sé que no he parado de caminar en sueños. La cicatriz roja brilla fuerte y de forma cruel. Siento que está satisfecha aunque sigue terriblemente hambrienta. La mayor parte del techo se ha derrumbado y se ven las estrellas sobre una llanura infinita y vacía. Los pequeños insectos metálicos siguen dando vueltas a mi alrededor pero no se me acercan. Están nerviosos, excitados. Algo está ocurriendo. Se oyen ruidos en la distancia. Me siento repugnado por sus movimientos, sus chirridos, esa forma de moverse. No están vivos. Vivos... ¿Lo estuvieron alguna vez? Recuerdo que sentí cariño hacía una criatura similar que dormía a mis pies, sentir su cercanía me relajaba, recuerdo cariño hacia mí, pero recuerdo juegos y caricias y no era como estos seres mecánicos, fríos y muertos. Muertos. Me detengo en esa palabra, significaba… ¿Quién más está muerto? Caricias, cariño… Había más gente conmigo, los estoy buscando ¿Los estoy buscando? Familia es la palabra que estoy buscando, huí con mi familia. Nos perseguían, no estábamos de acuerdo con lo que ocurría. La biotransferencia sonaba horrible, la gente tenía miedo, el hambre y la guerra nos estaba consumiendo, nuestros líderes perdieron la cabeza. La propaganda era brutal, las revueltas fueron aplastadas, nuestros hogares destruidos, tuvimos que huir, los nuevos Dioses prometían...  Me llevo las manos a la cabeza yo.. yo… ¿Dónde está mi...?


—¡Eh tú! ¡Soldado! ¡Detente! Por los soles binarios… ¿Qué haces aquí?


¡Una voz! ¿Quién..? ¿Qué es esto? Esta criatura se parece a mí, está hecha de metal pero no es como esos monstruos de patas largas… ¿Eso es un… Necrón? ¿Yo soy así?


—No obedece a los protocolos de mando— Gruñe de resignación— Otro cercenado, en este ala del complejo contabilizo quince, el Despertar no está funcionando según el plan establecido. El Gran Señor no estará contento por todos estos fallos… Vamos a ver qué te pasa a ti. Detén tus funciones motoras mientras reconfiguro tu sistema.


¿De qué habla este ser? ¿Qué hace? ¿Por qué no puedo moverme? ¿Qué has hecho conmigo? Espera. No te acerques, más. Me está tocando ¡No! Aleja esas garras metálicas de mí; ¡Detente! No puedo gritar, no me toques máquina infernal, no quiero, no quiero que…




Click


—Intervención finalizada, probando protocolos de mando… Sí, ahora responde correctamente. No sé qué estrellas pasó con todos vosotros que tenéis los cerebros llenos de archivos corruptos, pero parece que obedecéis tal y como os corresponde. La solución es sencilla, transmitiré al resto de criptecnólogos que con un borrado masivo de estos archivos se soluciona. El escáner dice que no hay ningún guerrero más en este ala. En fin, soldado, coge un rifle gauss y únete a la Legión. Esos malditos humanos se vuelven más grandes y más brutos con el pasar de los milenios pero siguen siendo igual de estúpidos. Venga, el Gran Señor aguarda.


jueves, 15 de octubre de 2020

La Legión Devónica

 La Legión Devónica es un capítulo renegado de Marines Espaciales del caos activo desde la aparición de la Cicatrix Maledictum en el subsector Turia. Este capítulo es de origen desconocido para el Imperio, tanto de su Primarca como de su Legión originaria y ha generado intensos debates sobre cuál es su Semilla genética. Por ahora los planetas del Imperio pertenecientes a la Región Mensis (La zona más pacífica del Subsector y el área de influencia del Imperio) ha informado de la aparición de aproximadamente unas pocas decenas de astronaves con capacidad de salto disforme y un centenar de naves más pequeñas en las que viajan pequeñas bandas de guerra que están especializadas en actos de rapiña y saqueo a poblaciones aisladas y planetas de frontera del Imperio.

La Legión ha extendido por la Región Mensis una extensa red de cultistas, sectarios y cultos caóticos infiltrados gracias a la utilización de agentes dobles, espías y desinformadores. El objetivo de estos cultos es causar confusión y desmoralización en los ciudadanos del Imperio y esto lo ha conseguido mediante una extraña sobreinformación y propaganda semioculta, difundiendo nombres, historias y leyendas sobre la Legión Devónica que las ineficientes fuerzas Imperiales del Subsector no han conseguido acallar. La mayor parte de la población humana en los planetas de la región Mensis no han visto nunca (ni verán) un Marine espacial pero todos conocen alguna leyenda suelta, algún nombre o suceso en el que hayan participado estas bandas de renegados tanto como la de cualquier otro Marine espacial leal.


Gracias a todas estas leyendas, cuentos y misterios que se han difundido por el subsector la realidad no la conoce casi nadie. Un hecho que los inquisidores e investigadores de Mensis se ha dado cuenta es que la heráldica, colores y simbología que han podido registrar no se corresponden con una uniformidad y dos guerreros que aparentemente forman parte de la misma banda de guerra parecen completamente diferentes, esto ha hecho pensar que podría tratarse de una escisión de la Legión Alfa por sus tácticas y estrategias de sabotaje, infiltración y saqueo pero muchos opinan que no debido a que, mientras que la Legión Alfa muestra una uniformidad brutal y es imposible diferenciar un guerrero del otro mientras que los guerreros de la Legio Devónica muestran una individualidad y una personalización de equipo, tácticas y estrategias que muestran con orgullo y de forma abierta.


Y es que la Legión Devónica es una legión de Descastados formada a partir de restos de otras bandas, de grupos de Marines y legionarios solitarios que están huyendo, han sido desterrados o que han perdido al resto de sus guerreros, la Legio acoge a quien quiera unirse y permanecer junto a ellos el tiempo que haga falta. Hay muchos que han tomado la Legión como su hogar permanente y los hay que vienen y van pero mientras permanecen en ella forman vínculos con sus compañeros y participan en los saqueos. Durante milenios han ido guerreando en la Disformidad, dando tumbos de planeta en planeta como nómadas espaciales luchando contra otras bandas de guerra. Ahora han conseguido introducirse en el Espacio Real y están dispuestos a montar en el Subsector Turia su propio campo de juegos.


jueves, 17 de septiembre de 2020

Construyendo el Subsector Turia

 La galaxia tiene muchas regiones cuya densidad de planetas habitables es tan baja y las tormentas disformes tan comunes que hacen que resulte muy complicado la colonización y la conquista de ellos por parte del Imperio del Hombre. Por suerte, la humanidad es tenaz y se reproduce a un ritmo que muchas razas xenos querrían. Con gran esfuerzo y trabajo duro la humanidad ha podido salir victoriosa en estos sistemas extremos y colonizar planetas fundando nuevas colonias. Uno de estos sistemas hostiles para la vida humana se trata del Subsector Turia, situado en el norte de la Galaxia, en lo ahora conocido como Imperio Nihilus.


La conquista de Turia es uno de esos grandes hitos y logros de la humanidad que nunca aparecerá registrada en los grandes anales del Imperio aunque podría medirse sin problemas junto a algunas de las más impresionantes hazañas de la Gran Cruzada. Mucho de lo que se cuenta entra dentro de la leyenda y poco se puede sacar realmente que se pueda saber a ciencia cierta. Hay rememoradores y arqueotecnólogos que creen que han encontrado restos de algunas de las primeras diásporas de la humanidad que surgieron de la Sagrada Terra pero el Subsector se encuentra tan alejado del Sistema Sol que muchos se ríen de que algo así pueda ser siquiera probable.



Lo cierto es que la humanidad ha vivido allí muchísimos milenios y hay ruinas de construcciones tan complejas, antiguas y a la vez tecnológicamente tan avanzadas que escapan a toda lógica y por las que importantes tecnosacerdotes y arqueotecnólogos han mostrado gran interés hasta que el descubrimiento de que la arquitectura humana y una arquitectura xenos de origen desconocido se entremezclaban hizo que la Inquisición clausurara todas las investigaciones y purgara con fuego parte de esas ruinas.

Una característica curiosa de Turia es que a pesar de su aislamiento tiene una capacidad de autoabastecerse asombrosa. Cuenta con gran cantidad de planetas y al menos un planeta de cada uno de los tipos de planeta que designa el Adeptus Administratum además de una cantidad más que respetable de mundos salvajes y destruidos cuyas condiciones, ya sea por la presencia de Xenos hostiles o la inclemencia de sus características planetarias las hace inconquistables o ingobernables por parte de los humanos. Este sistema de planetas tiene lo suficiente y necesario como para considerarse una región del Imperio en paz a pesar de su lejanía a la Sagrada Terra y a los Sectores Imperiales más importantes y pacíficos. Quizá se deba a su aislamiento o a su bajo nivel de importancia estratégica que ha podido evitar gran parte de los enemigos que asedian sin piedad el Imperio del Hombre.

Pero sin duda la característica más relevante que muestra el subsector es que está protegido por una gigantesca tormenta disforme de cientos de miles de kilómetros de diámetro, como una esfera protectora que vista desde fuera a varios años luz de distancia parece un huevo púrpura flotando en el espacio. Esta tormenta disforme, llamada el Halo por los habitantes del subsector no ha cesado su actividad a lo largo de millones de años pero no es totalmente impenetrable, la Luz del Astronomicón, aunque débil es capaz de penetrar por algunas de las zonas menos densas y los habitantes han aprendido a convivir con los cielos purpúreos, verdosos y amarillentos. Curiosamente, la presencia demoníaca es débil y a pesar de que muchos de los planetas están abandonados, perdidos a manos del Caos o de xenos, la población Imperial ha conocido la paz durante largos siglos, como si vivieran en una burbuja protectora.

 


Hasta la llegada de la Cicatrix Maledictum y la vuelta de la Legio Devónica.


(Continuará)

jueves, 3 de septiembre de 2020

Cronología del subsector Turia (V)

 

·         El ritual

Un miembro de la familia Mensis ha aparecido después de nueve años desaparecido. Lo cierto es que no se le había buscado mucho, pues eran conocidos sus numerosos vicios y negocios corruptos y la imagen de la noble casa se había visto gravemente dañada por sus acciones. Bueno, no tanto por sus acciones (las cuales eran habituales entre los miembros de su familia) sino por el hecho de que habían salido a la luz y eran de dominio público. La última vez que se le vio con vida hizo graves declaraciones sobre los dirigentes de la Eclesiarquía en el subsector en un conocido local de lujuria y disipación y los rumores apuntaban tanto a que hubiera sido eliminado por un Inquisidor o silenciado por la propia familia Mensis para que dejara de dar mala imagen. Nada de ello era cierto, apareció gimiendo con sus últimos esterores y con la piel totalmente cubierta de runas obscenas y balbuceando incoherencias sobre algún tipo de ritual. En las profundidades del planeta capital Llúria II, el hechizo ha tenido efecto pero ha surgido una rivalidad entre un hechicero de los Mil Hijos y la Hermandad del Acero Óseo, puesto que el ritual ha convertido a varios de los cultistas mutantes del culto en Tzaangors emplumados y la venganza por los fieles secuestrados se recrudece en los bajos fondos de la ciudad.

 



·         El vector contraataca:

El virus robado al vector de la Infecciosa Negación ha tenido sus consecuencias. Los Marines de plaga siguen siendo Marines y han trabajado muy duro investigando el origen del robo de tan precioso material genético. La irrupción de los Marines en la base en la que estaban estudiando el virus coge por sorpresa a los Mechatiránidos que sacan a relucir algunas de su bioarmas secretas que estaban desarrollando. Desgraciadamente, los marines han hecho bien su trabajo y el ataque es directo y abrumador. Apenas tienen tiempo los bioingenieros mutantes de enviar unos pocos datos recabados a las demás bases ocultas. Los marines de plaga recuperan las muestras del virus y las destruyen para que nadie pueda tener acceso a esta información.

 


·         Respuesta a la llamada

El guerrero Lythronax interrumpió la señal de una torre de comunicaciones mientras el baño de sangre rugía a su alrededor en el planeta Doy I. Aun así, a pesar de los esfuerzos de la Legio Devónica la señal llegó a salir del Subsector y ha sido recibido. Marines espaciales de diversos capítulos están llegando y están atravesando la tormenta disforme que lo rodea de formas arriesgadas. El hermano Mologhai, un Eliminador primaris consiguió aterrizar en uno de los planetas abandonados cercanos al borde del Halo. Caminando por entre las sombras de un manufactorum abandonado en la cara oscura del planeta Fórigol descubrieron unas señales de actividad energética que no se correspondían a ninguna actividad humana. El comando se desplegó en completo silencio oculto por entre las vigas de acero y la maquinaria oxidada observando pequeños y rápidos movimientos silenciosos entre la oscuridad. El enemigo estaba ocultándose. 

Un rayo verde brillante surgió en la oscuridad con un ruido que sonó atronador en el silencio de la fábrica, impactando en el Eliminador e hiriéndole en el hombro. Apretando los dientes, Mologhai disparó en el lugar donde venía el rayo. Un ruido metálico le hizo pensar que había acertado en el blanco aunque era difícil saber. Las comunicaciones funcionaban entrecortadas y pronto se escucharon más ruidos mecánicos. El sargento Primaris que lo acompañaba intentó reagrupar a sus hombres pero una decena de láseres fulgurantes se dispararon hacia los lugares donde se estaba desplegando el comando de intercesores. Mologhai calmó sus nervios con un pensamiento, sus sentidos augmenticos le dijeron cuál era el origen de uno de los láseres. Alzó su rifle bólter de francotirador y apuntó a la figura oscura cuando, con un estruendo metálico, se descolgó de las alturas una forma humanoide a escasos pasos de donde estaban los Marines.

La figura era metálica aunque era difícil apreciar debido a la pintura descascarillada que cubría su cuerpo. Armado con un armamento arcaico pero de aspecto letal apartó de un empujón al Sargento que lo derribó de la plataforma y se acercó al Eliminador que giraba su rifle hacia la figura. En un latido de corazón, el Primaris se golpeaba contra el suelo metálico, muerto. El resto del comando estaba retrocediendo, sin poder ver la trampa hacia la que estaban siendo dirigidos. La figura mecánica, indiferente a la masacre que rugía a su alrededor, se agachó junto al Eliminador Primaris y, mecánicamente, decidió por dónde empezaba a comer.


jueves, 16 de julio de 2020

Cronología del subsector Turia (III)


·         La muerte de los Hermanos:
El Comando Poliorcetes, comando de la Legio Devónica especializado en asaltosa fortificaciones, ataca el punto débil de un puesto avanzado de los Ultramarines en Doy I. Los Ultramarines habían establecido ese puesto fronterizo para seguir avanzando hacia el interior del planeta estableciendo posiciones defensivas debido al fracaso de los Salamandras. El soldado Pegomastax, un Ultramarine renegadoy el Capitán de los Bersérkers Lytronax demandan ingresar en el comando debido a su ansia de derramar sangre de Ultramar. La batalla se decide gracias a la inutilización de una torre de comunicaciones de la que, sin desearlo, es Lytronax el único que llega a desactivarla, perdiéndose así el derramamiento de sangre prometido. Mediante argucias y engaños sombríos Pegomastax consigue su objetivo y la sangre de Ultramar cubre sus armas y armadura. La torre es desactivada y desde el Imperio no se vuelve a saber nada de este puesto avanzado ni de los Primaris que están intentando contactar con los planetas Imperiales del Subsector.

·         Fuego élfico:
Los Eldars de Ulthuwe emboscan al comando Poliorcetes apostados tras unas ruinas. El poseído de Nurgle Cyamodus es gravemente herido debido al fuego de cobertura proporcionado por una plataforma de disparo eldar. La posición de los elfos espaciales y la sorpresa del ataque consigue que el comando no tenga ninguna posibilidad de avanzar por entre las ruinas.

·         Los Perdidos:
En las ruinas de la civilización Ágaros, en el Planeta Vitt unos extraños Marines espaciales atacan al comando Poliorcetes. Estos portan armaduras con simbología desconocida y arcaica y portan armamento desfasado y rudimentario. A pesar de ello, ponen contra las cuerdas al comando que tiene que hacer uso de todo su potencial para sobrevivir al ataque. Los Marines desconocidos acaban retirándose entre las sombras sin dejar ni rastro de su presencia. El comando, confundido por el repentino ataque se retira igualmente con las grabaciones de sus cascos corrompidas e imposible de rescatar.

·         Guerra secreta:
Una buena cantidad de planetas Imperiales del sector Turia tienen un cáncer en el interior que ha de ser purgado con fuego. Algunos gobernantes son corruptos y se dejan sobornar o incluso participan en estos cultos clandestinos pero en la mayoría el Astra Militarum debe poner cartas en el asunto y trabaja duro para exterminarlos. Un destacamento de Astra Militarum originarios del cercano planeta Tallarn consiguen expulsar a la Hermandad del Acero Óseo, una hermandad de mutantes que se ha extendido por varios planetas, de una de sus principales bases en un planeta boscoso muy distinto al terreno desértico al que están acostumbrados, por suerte para ellos los Cultistas son alérgicos al fuego así que consiguen expulsarlos de los bosques a pesar de la participación confirmada para el Imperio de un Genestealer y varios mutantes híbridos que consiguen exterminar de forma salvaje a una buena cantidad de Guardias.

·         Advenimiento:
¡Los Hijos de las Estrellas han llegado! ¡Es el día de la Ascensión! Pero la corrupción humana corrompe hasta la corrupción alienígena. La Hermandad del Acero Óseo vive bien bajo la vista gorda de los gobernantes y no quieren que se les arrebate el poder. Un pequeño tentáculo de la Flota Enjambre Kraken escindido ha azotado el planeta. Está débil y fragmentado por lo que no es lo suficientemente fuerte como para invadir el planeta pero es peligroso para los mundos cercanos. Los líderes dicen que el día no es propicio y que estos Hijos de las Estrellas no son dignos así que hay que plantar batalla. Los Hijos son fuertes y golpean duro pero mediante la actuación de un hermano con una sierra pesada de roca que parte por la mitad salvajemente en dos a un guerrero tiránido, el Genestealer que comandaba la expedición comprende que igual no está en su punto y a pesar de que las bajas del culto son graves los Tiránidos se retiran.

·         El Bien Supremo aparece:
La Quinta esfera de expansión todavía está muy lejos pero hay T’au que han llegado más lejos que otros por medios que el Imperio todavía desconoce. Parece que en pequeños grupos pueden llegar más lejos que en grandes flota, quizá se deba a anomalías o a tecnología desconocida. Uno de estos comandos T’au ha aparecido en un mundo conquistado por el Acero Óseo. Al tratarse de T'aus pertenecientes a la quinta esfera de expansión no ha tardado mucho en declarar que estos híbridos horrendos no merecen formar parte del Bien Supremo y toma el planeta por asalto sin piedad. Los Cultos no pueden hacer nada contra este enemigo azul que no conocen de nada y que despliega una potencia de fuego abrumadora y son exterminados. El Imperio todavía no ha recibido información de esta pequeña avanzadilla T'au.

miércoles, 15 de julio de 2020

Cronología del Subsector Turia (II)


·         El Vector ataca:
En un planeta controlado por Caos llamado Ravenholm, designado Mundo Perdita por el Imperio, en los que convivían varios cultos al caos un pequeño grupo de cultistas se enfrentaron al Vector de la Infecciosa Negación, un Vector de la Guardia de la Muerte que ha infectado varios planetas mediante el uso de un virus extremadamente virulento y la infiltración en la sociedad Imperial de sectas encargadas de propagarlo a través del engaño, la manipulación y la propagación en secreto del virus. Los habitantes del planeta, una serie de cultos dedicados a Slaanesh que habían convertido al planeta en un antro de excesos y depravación mantenían a raya a los zombis de plaga mientras los infectos Marines realizaban un ataque quirúrgico buscando algo que los Cultistas no conocían. Con el sonido de un relámpago aparecieron dos Exterminadores de la Legión Devónica armados con armas de plasma y un par de cuchillas relámpago que mataron a varios zombis, cumpliendo un objetivo que los cultistas no pudieron comprender, desapareciendo de forma súbita y dejando a los cultistas completamente a merced de los zombis y la Guardia de la Muerte. El planeta sigue disputado entre el Culto al Caos y el Vector de la plaga.

·         El asalto de los Pachachos:
Los Arlequines, sirvientes del dios Cegorach realizaron una emboscada en las ruinas de un mundo tecnobárbaro llamado Telleria prime, los asaltantes realizaron un ataque quirúrgico contra el comando Proelium totalmente devastador. Muchos marines fueron incapacitados o muertos y aniquilaron a todos los cultistas que formaban parte del comando, robando además los fragmentos arcanos Aeldarii robados anteriormente a los Orkos por la escuadra Umbría, perteneciente también a la Legio Devónica. Solo un marine salió con vida de la matanza. El Marine Brotomerus, de la duodécima compañía aguantó como un titán las embestidas y los ataques de los saltimbanquis consiguiendo escapar ignorando las heridas sufridas y avisando a la Legión del ataque de estos sucios Aeldarii.

·         Los Primaris irrumpen en el Sistema:
Los primeros primaris en aparecer en el Sistema Turia son una escuadra de Salamandras que atraviesan el estrecho paso entre las tormentas disformes que lo rodean hacia el interior del Sistema donde se ubican los principales planetas Imperiales. La escuadra Proelium de la Legio Devónica había estado escuchando rumores y esperando un ataque similar, así que nada más aterrizar los Marines Primaris de los Salamandras lanzaron un ataque para destruir la escuadra invasora. Al grito de Muerte al Falso Emperador, el Marine caótico Phoenicopteridae, devoto de Slaanesh eliminó a varios Salamandras haciendo huir al resto. Los Primaris supervivientes consiguen volver a la flota dando el aviso de presencia caótica en el sistema. Los Salamandras no poseen grandes efectivos en el sector pero la señal está dada y consideran un objetivo prioritario en su Cruzada.

·         Infiltrados entre las sombras
Los Skitarii del Comando Ad0-B encuentran al Comando Proelium en las calles de una ciudad Imperial. El asalto les cae por sorpresa debido a que no existían informes de su presencia. Habían acudido a por abastecimiento y recursos para viajar al siguiente destino. Los Marines abruman a los guerreros cibernéticos gracias a su superioridad numérica. Registros de los visoemisores recibidos por el Tecnosacerdote XIm-0 detectan el aspecto de una armadura de exterminador armada con dos cuchillas relámpago acechando por entre las sombras del complejo manufactorum. El comando Ad0-B recibe órdenes de replegarse y recuperarse de los daños en batalla. Como ocurre siempre que atacan los comandos de la Legión Devónica, apenas hay restos de su paso por el planeta e incluso en los registros aparece el dato de que nunca han habido Astartes, ni leales ni caóticos en el planeta. El Tecnosacerdote Xim-0 encuentra estos datos realmente preocupantes.

lunes, 13 de julio de 2020

Cronología del Subsector Turia (I)

Estos eventos abarcan los principales eventos del subsector Turia durante los eventos posteriores a la Cicatrix Maledictum. Han habido más batallas y conflictos en el subsector pero aquí vamos a narrar los principales eventos en los que han participado los personajes protagonistas de nuestras historias.

·         Encuentro con la Legión Negra:
El Comando Skitarii Ad0-B explora diferentes planetas buscando arqueotecnología de la época oscura de la tecnología. Explorando los restos del Mundo Forja Llúria XIII, hoy en día abandonado por un antiguo cataclismo descubren a un grupo de Marines espaciales del caos de lo que parece la Legión Negra y los interceptan mediante un asalto orbital con paracaídas gravíticos. Los Skitarii son rechazados pero reciben órdenes de investigar la actividad caótica pues la presencia de la Legión Negra en el sector ha sido siempre un rumor pero hasta ahora no se había confirmado por un agente del Imperio. El comando Ad0-B llama se distingue por su capacidad de respuesta y recibe acceso a un nivel de conocimiento sub-zeta/b10050. El Tecnosacerdote que los comandaba es relevado y son asignados a un Tecnosacerdote Dominus del Mundoforja Osca IV llamado Xim-0.


·         Restos de la batalla:
El Comando Ad0-B encuentra restos de una batalla entre Marines espaciales del Caos y Aeldarii en la séptima luna del planeta Yarrit, en concreto encuentran restos de disparos de bólter y el cadáver de un marine Espacial con unas señales no registradas con fragmentos de estrellas Shuriken en el cuello y la armadura abierta mostrando la carne impura. Los Skitarii destinados a estudiar las ruinas imperiales no encuentran nada relevante en las ruinas que expliquen el motivo de esta escaramuza ni rastro de los Aeldarii. El Tecnosacerdote XIm-0 busca en antiguas placas de datos arcanos la simbología encontrada en la armadura del Marine.


·         La llegada de la Legión:
La Legio Devónica surge de las profundidades de una tormenta disforme. No se sabe nada de ellos previo a su aparición en el Sistema Llúria, ni tampoco su número. En el sistema empieza a escucharse rumores de asaltos del Caos a diferentes planetas que nunca habían recibido ataques y los piratas, asaltantes y cultistas del Caos que ya habitaban el sector sienten un extraño nerviosismo por su aparición. El Astra Militarum empieza a reconocer en los cadáveres que encuentra después de cada asalto del caos símbolos blasfemos que nunca antes habían sido vistos y extraños informes de aberraciones mecánicas demoníacas emergen de los vocoemisores antes de quedarse mudos. La férrea paz que el Imperio había conseguido mantener en los planetas que dominaba empieza a flaquear y a desvanecerse. El tecnosacerdote XIm-0 aumenta sus bases de datos con simbología herética debidamente sellada y purificada para evitar la corrupción.

·         Caza a los Herejes:
Los Caballeros Grises detectan actividad caótica en el planeta Abadie. En una de las sub-colmenas descubren a la escuadra Umbría (un comando de Astartes herejes) realizando acciones de espionaje y saboteo a los recursos de la sub-colmena. Realizan un estudio de la situación profundamente y los 5 Caballeros preparan una estratagema de pinza contra los Marines del Caos. Los caóticos se dan cuenta del repentino ataque en cuanto las cabezas de estos comienzan a separarse de su cuerpo como si de champan de Yarrit se tratase. Un Caballero Gris intenta rodear el comando Umbrío y atacar mediante un ataque de lanzallamas pesado pero el hermano Acutus , de la Legio Devónica es más rápido con su rifle de plasma y fríe al Caballero. Los Astartes caóticos supervivientes se funden con las sombras y desaparecen del campo de batalla. Los Caballeros Grises hablan con los dirigentes de Abadie y peinan el planeta pero no se encuentra ni rastro de los Marines ni de cultistas que se puedan relacionar.


·         Buscando entre las ruinas:
En las ruinas de una ciudad Imperial estalla una escaramuza entre los astartes caóticos de la Legio Devónica y los Drukhari. Mientras un cultista con ametralladora pesada controla la posición abierta de una ancha avenida los Drukhari avanzan por entre las ruinas de los edificios intentando no ser vistos. Mientras tanto, el líder de la escuadra Umbría utiliza su posición en las alturas de un edificio y lanza un ataque con su puño de energía directo a acabar con las brujas eldar. Al otro lado de la avenida, Pegomastax y un grupo de cultistas se las ven con un comando compuesto por cabalistas y Brujas eldar. Al encontrar esa resistencia desesperada los frágiles Drukhari emprenden la retirada sin cumplir su objetivo

·         Búsqueda de la Reliquia:
La escuadra Umbría se enfrentó a los Orkoz del Klan “ Loz Deskitadorez” en el planeta Mar-Vell III que, durante meses se habían estado fortificando para evitar una invasión. Estos Orkoz llevaban décadas luchando entre con otras tribus Orkaz, creciendo y haciéndose más y más fuertes, e incluso habían construido un pequeño fuerte en el que esperaban resistir a la invasión del Caos. Oportunamente, a la Legión Devónica solo le interesaban unos pequeños fragmentos de tecnología aeldarii que por lo que se sabía servirían para localizar un artefacto eldar de construcción de Mundos Astronave. Debido al caótico método de construcción orka, los pielesverdes se habían dejado sin darse cuenta los fragmentos de tecnología a las puertas de la fortificiación pensando que serían simple chatarra elfa. Así que los Astartes se lanzaron a por los fragmentos entre una lluvia de disparos de los akribilladores de los Chicoz e incluso de un Tipejo vazilón que no paraba de gritar retos e insultos que no fueron contestados puesto que una vez que cogieron los artefactos los marines salieron huyendo de ese planeta infestado de pielesverdes.

(Básicamente es un resumen de las partidas que he jugado a lo largo de esta octava edición de Warhammer, todas son batallas del juego Kill Team contra diferentes oponentes, realizaré una narración de las batallas que juegue en novena edición pero como también parece que avanza el trasfondo, las siguientes batallas ocurrirán dentro de la cronología de novena)

lunes, 6 de julio de 2020

Dramatis personae: Megara Therion


Llamada La Bestia de Mar Devónico. Una salvaje Marine espacial líder de la banda de guerra llamada la Legio Devónica. El nombre es conocido en el subsector Turia aunque poca gente sabe dónde se ubica ese mar o a qué hace referencia. Los cultos heréticos difunden su nombre y anuncian los actos de piratería y rapiña por todos los planetas del sistema. Megara Therion es una guerrera terrible que suele luchar embutida en una antigua armadura de Exterminador con dos garras aceradas que mueve a una velocidad totalmente antinatural.


Como líder es respetada por su Legión y su palabra es escuchada junto a la del resto de Señores del Caos, un rasgo muy llamativo es que suele celebrar banquetes y fiestas en su barcaza de guerra con abundante comida y bebida que comparte incluso con los desgraciados y desafortunados adoradores del caos que suelen utilizar de sirvientes. En la batalla, Megara suele lanzarse de cabeza junto a su escuadra de Marines juramentados en armadura de exterminador. Cuando no está de saqueo o de batalla contra los esbirros del Falso Emperador suele buscar planetas salvajes en los que practicar su pasatiempo preferido, la caza de bestias terribles. Megara suele internarse durante días o semanas en las densas selvas o desiertos ardientes en busca de los monstruos más terribles con los que se pueda encontrar. Una vez allí intenta someterlos a su voluntad por la fuerza y si son animales indómitos que no pueden obedecer procede a su caza de forma implacable y cruel.


Cuando practica estas cazas salvajes su mayor placer es encontrar bestias tan enormes y salvajes que sea necesario el uso de su armadura Exterminador para luchar contra ellas. Uno de los relatos siempre aclamados en los banquetes celebrados en la Barcaza de guerra es cuando se enfrentó a las Salamandras de lava en el planeta Tully, durante la pelea Megara cayó en una grieta repleta de lava y emergió por su propio pie gracias a la potencia de la armadura para acto seguido lanzarse sobre el lomo de la Salamandra y cabalgarla durante días hasta que el animal admitió la montura.


Le acompaña la escuadra Venator, una escuadra de cinco Juramentados en armadura de exterminador que la acompañan a la batalla. Estos guerreros y sus armaduras han aparecido repentinamente en el sistema Turia II debido a la aparición de la Cicatrix Maledictum y han protagonizado actos violentos por todo el sector. La lealtad a Megara es total debido a su cercanía, a la lealtad que ofrece en respuesta la propia Megara y a su propensión a contar historias de sus batallas en opíparos banquetes. La preferida de muchos es una en la que cuenta cuando una vez, estando en el Ojo del Terror Megara le propinó un rodillazo tan fuerte a un demonio de Tzeentch en la cara que su esencia se incrustó en la pieza de armadura. Debido a ello la armadura de Exterminador de Megara posee una cara maligna que parlotea y ofrece consejo a su portadora. También distrae enemigos y confunde la mente de los que están alrededor aunque Megara conoce el nombre real del demonio y mantiene extremadamente limitado su poder.



martes, 11 de septiembre de 2018

Los descacharrantes y locos escenarios de Flug, el Ogro idiota (La Arena de los Dioses)

Aviso: Este escenario busca explorar las posibilidades narrativas de Warhammer y evitar la clásica batalla campal en las que los dos jugadores despliegan sus 1.500 o 2.000 puntos de tropas básicas, especiales y singulares, se pegan y se van a sus casas. Esto no tiene ninguna ambición de competitividad ni de prueba de listas, es puramente narrativo. 
La verdad es que sería genial como escenario final de una campaña con personajes y unidades que han pasado por cosas y han obtenido habilidades especiales y tienen un carácter o personalidad a lo largo de la campaña.
Las reglas son para Warhammer Reforged pero todo se puede adaptar a todo, este escenario podría ser interesante en 40k, por ejemplo.
Yo todavía no lo he probado así que me quito de encima toda responsabilidad si alguna regla no funciona como debería, usad estas reglas solo con objetivos lúdicos y sin moderación.

Flug, el Ogro idiota y fan de los Kiss os presenta este escenario

El coliseo de los Dioses

Los Dioses del Caos son veleidosos y caprichosos y sobre todo les encantan los juegos y las competiciones. Y si estos juegos consisten en derramamientos de sangre y accesos de violencia súbita, mejor que mejor. En el interior del maldito reino del caos hay una arena, tan grandiosa y gigantesca que es capaz de albergar miles y miles de demonios en sus malditas gradas. En la arena han combatido los ejércitos de los dioses desde el inicio de los tiempos y nunca dejarán de luchar hasta que el propio caos colapse sobre sí mismo. En esta arena luchan los Grandes Demonios de los Dioses con el mero objetivo de entretener. Pero, de vez en cuando los Cuatro Hermanos malditos deciden que quieren probar la valía de un mortal o la capacidad de sus hermanos de elegir a un combatiente elegido capaz de vencer a sus enemigos por encima de todo.

El reino del caos es aún más veleidoso y caprichoso que los propios dioses que allí reinan pero en este punto es indulgente. Cada cierto tiempo los Dioses pueden traer a un mortal al Empíreo y nombrarle (Quiera o no) campeón del Dios. En estos combates de campeones los Dioses proporcionan armas, armaduras, equipo e incluso soldados y guerreros que luchen codo con codo con el campeón. Muchos grandes caudillos de los Hombres Bestia, señores del Caos o incluso algunos de los legendarios Ogros Dragón han luchado en esta arena y gracias a ellos los Dioses han podido zanjar disputas o conflictos de siglos, a veces sólo han luchado por mero entretenimiento.

Ocasionalmente, el Ojo de los Dioses se posa sobre simples mortales que no adoran al Caos. Estos son los combates que más deleitan a los Dioses. En esta arena han luchado Elfos, Enanos, Hombres lagarto, Hombres muertos… En el Gran Juego del Mundo Condenado todos los seres vivos son marionetas del Caos, lo sepan o no. Los mortales que no adoran al Caos suelen entrar al Empíreo en la noche de Geheimnisnatch, cuando la usualmente gibosa luna esmeralda brilla malsanamente en el cielo y los demonios campan a sus anchas por el Mundo mortal y los Dioses suelen modificar su mente, trastornándolos y volviéndolos locos.


Los Dioses conceden todos los deseos de los Campeones, los arman y trasforman a los demonios en macabras y siniestras parodias de los nobles y valerosos guerreros con los que lucha codo con codo. Los Campeones están tan locos que no se dan cuenta de que el Gran espadero que lucha a su lado tiene dos brazos de más o que el noble elfo que porta el estandarte de batalla en la guerra y que es su hermano de batalla ahora hecha fuego por los ojos y tiene cola y en el estandarte el noble y orgulloso fénix que volaba al amanecer es un engendro de carne putrefacta que oculta la luna con su repugnante sombra. Aun así, los campeones comandan las tropas demoníacas a la batalla, como hicieran anteriormente en las guerras de su tierra con sus hermanos sin darse cuenta del fuego, de las mutaciones, de que los guerreros que mata se unen alegremente a sus filas momentos después. Y sobre todo, no se da cuenta de que lucha únicamente, para servir de diversión a unos dioses con un sentido del humor bastante negro y un poco cotillas.

Reglas básicas del escenario

Las reglas se han dividido en varios puntos, los recogidos bajo estas líneas serían los básicos y conforme se va bajando van aumentando en una decadente y deliciosa espiral de locura caótica. Recomendamos usar todas las reglas, a lo loco y pasar una tarde divertidísima con personajes ultra poderosos dándose de palos. Si hay alguna regla que no guste eliminadla sin piedad o añadid las vuestras como si fuerais dioses dementes borrachos de poder.

·         Para jugar este escenario debes escoger un héroe de tu lista de ejército. Este héroe es el campeón elegido por los Dioses y no hay limitaciones a la hora de escoger puntos en ese héroe en concreto. Todos los personajes y capitanes de regimiento de la partida tendrán la regla especial Orgullo marcial.

·         Todas las unidades que puedan tener un capitán deberán escoger esa opción obligatoriamente.
·         El recuento de puntos no es el habitual. Se consiguen puntos por unidades destruidas completamente, estandartes capturados y personajes matados. Matar el campeón de una unidad otorga 50 puntos adicionales, matar un personaje de la categoría Héroe otorga 150 puntos, matar un personaje de la categoría Comandante 200.

Todos los personajes muertos por mano del Campeón (mediante Cuerpo a cuerpo, disparo o magia o por una huida) otorgan 100 puntos adicionales. Si uno de los dos campeones mata al otro en un épico duelo singular mientras la batalla arrecia a su alrededor los Dioses concederán 200 puntos de victoria adicionales al vencedor, y si se sienten generosos puede que incluso lo devuelvan a su realidad.

Colocad la escenografía al gusto aunque si hay temática caótica por todas partes, mejor todavía. Recomiendo utilizar las reglas de parajes caóticos del libro del Manual de campo para generales.

Reglas locas

·         Utiliza las reglas de construcción de tu ejército del libro del Caos, escogiendo un Capitán, con su lugarteniente, si quieres y utilizando las unidades básicas como unidades principales y las unidades especiales y singulares como unidades de apoyo. Si quieres puedes incluir hasta un 33% de los puntos de tu hueste en una hueste de otro ejército aliado utilizando la enorme y farragosa tabla de alianzas. Puedes utilizar Hermanos de armas, Aliados de batalla, Circunstanciales o desesperados (al fin y al cabo estás en el Reino del Caos, más desesperado no puedes estar).

·         Todos los personajes (jefes de regimiento, héroes y comandantes) tienen la regla especial EL OJO DE LOS DIOSES. Si el campeón de los Dioses es retirado por un resultado de 11 o de 13, la mirada se posará en el personaje siguiente en poder (usualmente un héroe o un hechicero del ejército), si no queda ningún personaje, la mirada pasará a un campeón de unidad.

·         Las miniaturas de tropa y algunos de los héroes que acompañan al Campeón son burdas imitaciones perpetradas por demonios de las tropas de la misma raza para engañar los sentidos embotados del Campeón elegido: Todas las miniaturas del ejército tienen la regla especial Demonio. (Ten en cuenta que, al estar en el propio Reino del Caos los demonios no deberían ser Inestables pero al perder el combate, pierden la concentración y el disfraz y el héroe deja de percibirlos como aliados con lo cual puedes usar esta regla normalmente) Los personajes pueden unirse a unidades con la regla especial Demonio gracias a ese disfraz.

·         Uno de los Dioses puede apadrinar al héroe, así pues, este portará (a veces a su pesar) la marca del Dios. El campeón y todas las unidades del ejército portan la marca de un Dios del Caos (Mira las reglas para marcas de los Demonios del Caos). Para elegir la marca, uno de los dos jugadores debe elegir uno de los dioses y el rival puede elegir otro o seguir la regla de Animosidad demoníaca. 
Khorne es rival de Slaanesh, y viceversa; Nurgle es el rival de Tzeentch y viceversa.

Si tu Campeón es el Campeón de Khorne, todo su ejército tendrá su marca y tu rival será elegido por Slaanesh y tendrá su marca. Lo mismo con Nurgle y con Tzeench. Aunque si los jugadores se ponen de acuerdo, pueden elegir otra combinación de dioses.

Puede darse el caso de que una miniatura obtenga una marca de un dios sin que tenga sentido (trasfondístico o no) que la tenga, como por ejemplo, un hechicero con la Marca de Khorne… Decididlo por lógica, de mutuo acuerdo o que hablen los dados mediante una tirada. Es posible que Khorne se sienta magnánimo esta mañana y haya decidido que ese mago pueda redimirse mediante su Sed de Sangre y obligándole a declarar carga a todo objetivo subsceptible de ser cargado… No le pongamos barreras a la imaginación, este escenario trata de esto. Imagínate a tu venerable, noble y sabio Archimago Alto elfo con su báculo dorado y su túnica blanca pura e inmaculada con la marca de Khorne en la frente y lanzándose al combate con expresión maníaca y bañado en sangre con un cuchillo oxidado que ha encontrado en el suelo. Lo divertido viene al imaginarte que ha complacido a Khorne y lo envía de vuelta a la Torre de Hoeth chorreando sangre y acordándose de todo lo que ha hecho delante de sus compañeros elfos.

Un hechicero que no sea adorador de los Dioses Oscuros y luche en este escenario por Khorne y aún tenga la desfachatez de lanzar hechizos sufrirá un impacto automático de F8 cada vez que saque una Fuerza irresistible cuando lance un hechizo, de la misma forma que la regla Furia del Dios de la sangre, de la lista Monomarca de Khorne.

·         Si el campeón es un siervo de los Dioses Oscuros (Un guerrero del libro de ejército del Caos), utiliza las reglas para ejércitos monomarca. La marca del caos del dios elegido es obtenida automáticamente y no es necesario pagar los puntos marcados.

·         Como se ha dicho antes, el Campeón y el resto de personajes son héroes secuestrados del Mundo Real y transportados al Reino de las Pesadillas. Los Dioses del Caos siempre tienen un plan B (a pesar de que el de Khorne es siempre cargar otra vez, pero aún más a lo bestia) lo cual quiere decir que no hay un solo campeón por cada bando, sino que todos los Comandantes, Héroes y Capitanes de unidad son mortales. Si el Campeón muere, el siguiente personaje ocupará su lugar como campeón y así sucesivamente. El orden en el que estos campeones son elegidos depende de su poder así pues, un héroe no podrá ser elegido campeón hasta que no hayan muerto todos los comandantes y un capitán de unidad no podrá ser elegido hasta que no hayan muerto todos los héroes de la partida. Estos campeones otorgan puntos adicionales de la forma descrita más arriba. Si un Personaje mata en duelo singular a un capitán de unidad que ha sido ascendido a campeón, este otorgará 50 puntos adicionales por capitán y 200 por ser un campeón muerto en duelo singular por otro campeón.

·         Si un ejército se queda sin miniaturas a las que ascender a Campeón de los Dioses se pierde la partida automáticamente.

  Si el Elegido de los Dioses es ascendido a Príncipe Demonio quiere decir que los Dioses están contentos con lo que ven y han tenido a bien concederle un gran poder. Aquél jugador que mate al Elegido recién ascendido verá a su comandante ascendido a Príncipe Demonio puesto que no hay nada que más agrade a los Dioses que ver como sus siervos se apuñalan los unos a los otros en busca de su favor. 


Para hacer aún más épica esta partida

·         4 Jugadores, cada uno de ellos toma el rol de un Dios del Caos.

·         El tablero es cuadrado y cada uno despliega en una esquina.

·         En el centro del tablero se sitúa un portal dimensional, esa es la salida del Empíreo al Mundo Real, ansiado por todos los Campeones.

·         El objetivo es que el Campeón, después de haber matado al resto de Campeones de los otros Dioses, atraviese el portal y pueda volver a casa.

·         El portal solo se abrirá si los Dioses están satisfechos. El primer turno el portal está cerrado. Cada turno después del primero se lanza un dado y se compara con el contador. Este contador empieza en 8 y baja un punto cada vez que un Campeón de los Dioses (En este caso, un Héroe, Comandante o Jefe de unidad) muera. Una vez que el contador haya bajado a 4 los Dioses empezarán a estar contentos y puede que quieran abrir el portal. Si la tirada supera el resultado del marcador, el portal se abrirá y el primero que llegue a menos de 5" puede huir e intentar salvarse. Para ello deberá lanzar 1D6, con un 1-2, el campeón se convierte en un Engendro del Caos sin mente y el jugador pierde. Puede poner una miniatura de engendro y molestar al resto de jugadores, si quiere (¿Quién no iba a querer?). Con un resultado de 3 a 4, el jugador se salva y huye. Con un 5 o un 6, el campeón se convierte en un Príncipe Demonio. Siempre hay que tirar en esta tabla aunque el contador esté a cero. Trata este resultado como creas necesario según tu ejército o tus motivaciones. Los Campeones deben haber luchado en un Combate cuerpo a cuerpo o matado a alguien mediante magia o disparo antes de entrar en el portal.

·         Solo puede quedar uno.

Despliegue del escenario, los jugadores se desplegarían en las esquinas en gris y en el centro el portal. Colocad la escenografía como mejor entendáis.