lunes, 30 de marzo de 2026
Los Gnoblars de Robelloncio el Oxidao
lunes, 12 de julio de 2021
Recuerdos
Abro los ojos y miro la luz de las frías estrellas.
Con grandes dificultades me levanto. Llevo con los ojos abiertos... ¿Horas? ¿Días? He estado intentando reconocer las estrellas que aparecen débiles e impasibles en la bóveda celeste. Las veo a través del enorme agujero fracturado del techo. No reconozco estas estrellas. No reconozco este cielo. Veo una mancha roja recorriendo el firmamento de un lado a otro. A diferencia de las estrellas, la veo cuando el cielo es oscuro y también cuando está claro. Es una cicatriz sangrante, hay dentro de ella un hambre atroz que me aterra. Me interno en un pasillo y observo a mi alrededor, extensos corredores y bóvedas vacías se extienden ante mí. El polvo de siglos se arremolina en torno a mis pies. El aire debe ser frío, si es que hay aire. No puedo respirarlo, parece. Un ruido atrae mi atención. Una luz titilante corretea entre las sombras y emerge de entre los escombros un extraño ser mecánico. Me produce rechazo, viene hacia mí sin temerme, correteando con sus múltiples patas sobre el polvo. Me molesta su presencia e intento aplastarlo para que no se me acerque más. Levanto un pie y me quedo mirando la extraña extremidad como si no fuera mía. Al final de mi pierna, cromado y brillante contemplo un pie metálico. Observo mis manos, del mismo metal. Mi torso, mis brazos, mis piernas. Metal. El ser mecánico me observa y lo ahuyento con un estrepitoso gesto de mis chirriantes brazos. Desaparece de mi vista y yo empiezo a caminar y a vagar por entre las ruinas derrumbadas durante lo que me parece una eternidad. Encuentro agua, una corriente se infiltra por las rocas y forma un sucio charco poco profundo, a la luz de estrellas desconocidas unos ardientes ojos mecánicos me devuelven la mirada.
Necrón.
Oigo la palabra susurrada por una voz desconocida en el interior de la cabeza metálica en la que estoy atrapado. Me sumerjo en la oscuridad.
No sé cuánto tiempo he estado vagando, no sé cómo he llegado a estas estancias, no sé quién soy, ni qué es este lugar frío y muerto; mis pies se mueven una y otra vez de forma rítmica, dejo un surco en el polvo del suelo. No recuerdo de donde vengo y las huellas de mis pasos se pierden en la oscuridad que inunda los pasillos y las salas vacías. Observo la débil luz que entra por los amplios ventanales y veo una llanura infinita, vacía y desolada, bañada por un frío sol, lejano y mortecino. Me cruzo con enormes criaturas mecánicas que avanzan con gesto delicado entre las ruinas. No notan mi presencia. Tampoco siento miedo, ni curiosidad, estoy hecho de metal, me doy cuenta de ello; ¿será por eso que no siento nada? Tampoco recuerdo nada. Una de esas criaturas de largas y finas patas se gira hacia mí. Me mira con sus múltiples ojos brillantes y muertos. La palabra Necrón otra vez resuena en esta hueca cabeza de metal y vuelvo a dormirme.
Despierto de pie; ¿He andado en sueños? Esta vez tengo la cabeza más despejada, recuerdo algo, ¿Una vida anterior a estas ruinas? Había un mundo moribundo, hubo debates en los foros, hubo arengas a favor y en contra, recuerdo… La inestabilidad, la crisis, la escasez, las guerras… Atravieso un pasillo, el cielo se ve claro y despejado a través de los enormes ventanales. La mancha roja me observa maliciosamente. No es la primera vez que me mira; ¿O sí? Me siento confuso. Mis pasos no se detienen; ¿voy a alguna parte? No siento hambre… Hambre, comida. Recuerdo la comida, sabrosa, caliente, reponía fuerzas y daba energías. ¿Yo como?
Necrón.
Vuelvo a sentir esa palabra en mi cabeza. Intento ignorarla pero resuena con más fuerza. No siento cansancio tampoco aunque mi cuerpo no ha dejado de caminar desde que me levanté. Huesos, carne, sangre, músculos, recuerdo que una vez los tuve.
Necrón.
Insiste la voz. Oscuridad otra vez.
Sigo recordando.
Huimos de casa, sí. Estuvimos en una columna de refugiados, estoy empezando a recordar mientras camino por los largos pasillos. Nuestros líderes se oponían a… Aquellos nuevos Dioses, recuerdo la propaganda de la Triarca, a nuestros jóvenes alistándose para servir… ¿Estuvimos? ¿Quién más se fue con ellos? Tengo un recuerdo borroso, recuerdo su rostro ¿Quién era? Recuerdo que le quería, le vi nacer, crecer. Todavía era joven y fuerte y crecía alto y yo me sentía orgulloso de…
Necrón.
Cada vez la oigo más fuerte, ya no es un susurro, es casi una orden. Estoy aterrado. No quiero volver a la oscuridad.
Despierto otra vez. Es de noche ahora y sé que no he parado de caminar en sueños. La cicatriz roja brilla fuerte y de forma cruel. Siento que está satisfecha aunque sigue terriblemente hambrienta. La mayor parte del techo se ha derrumbado y se ven las estrellas sobre una llanura infinita y vacía. Los pequeños insectos metálicos siguen dando vueltas a mi alrededor pero no se me acercan. Están nerviosos, excitados. Algo está ocurriendo. Se oyen ruidos en la distancia. Me siento repugnado por sus movimientos, sus chirridos, esa forma de moverse. No están vivos. Vivos... ¿Lo estuvieron alguna vez? Recuerdo que sentí cariño hacía una criatura similar que dormía a mis pies, sentir su cercanía me relajaba, recuerdo cariño hacia mí, pero recuerdo juegos y caricias y no era como estos seres mecánicos, fríos y muertos. Muertos. Me detengo en esa palabra, significaba… ¿Quién más está muerto? Caricias, cariño… Había más gente conmigo, los estoy buscando ¿Los estoy buscando? Familia es la palabra que estoy buscando, huí con mi familia. Nos perseguían, no estábamos de acuerdo con lo que ocurría. La biotransferencia sonaba horrible, la gente tenía miedo, el hambre y la guerra nos estaba consumiendo, nuestros líderes perdieron la cabeza. La propaganda era brutal, las revueltas fueron aplastadas, nuestros hogares destruidos, tuvimos que huir, los nuevos Dioses prometían... Me llevo las manos a la cabeza yo.. yo… ¿Dónde está mi...?
—¡Eh tú! ¡Soldado! ¡Detente! Por los soles binarios… ¿Qué haces aquí?
¡Una voz! ¿Quién..? ¿Qué es esto? Esta criatura se parece a mí, está hecha de metal pero no es como esos monstruos de patas largas… ¿Eso es un… Necrón? ¿Yo soy así?
—No obedece a los protocolos de mando— Gruñe de resignación— Otro cercenado, en este ala del complejo contabilizo quince, el Despertar no está funcionando según el plan establecido. El Gran Señor no estará contento por todos estos fallos… Vamos a ver qué te pasa a ti. Detén tus funciones motoras mientras reconfiguro tu sistema.
¿De qué habla este ser? ¿Qué hace? ¿Por qué no puedo moverme? ¿Qué has hecho conmigo? Espera. No te acerques, más. Me está tocando ¡No! Aleja esas garras metálicas de mí; ¡Detente! No puedo gritar, no me toques máquina infernal, no quiero, no quiero que…
Click
—Intervención finalizada, probando protocolos de mando… Sí, ahora responde correctamente. No sé qué estrellas pasó con todos vosotros que tenéis los cerebros llenos de archivos corruptos, pero parece que obedecéis tal y como os corresponde. La solución es sencilla, transmitiré al resto de criptecnólogos que con un borrado masivo de estos archivos se soluciona. El escáner dice que no hay ningún guerrero más en este ala. En fin, soldado, coge un rifle gauss y únete a la Legión. Esos malditos humanos se vuelven más grandes y más brutos con el pasar de los milenios pero siguen siendo igual de estúpidos. Venga, el Gran Señor aguarda.
jueves, 15 de octubre de 2020
La Legión Devónica
La Legión Devónica es un capítulo renegado de Marines Espaciales del caos activo desde la aparición de la Cicatrix Maledictum en el subsector Turia. Este capítulo es de origen desconocido para el Imperio, tanto de su Primarca como de su Legión originaria y ha generado intensos debates sobre cuál es su Semilla genética. Por ahora los planetas del Imperio pertenecientes a la Región Mensis (La zona más pacífica del Subsector y el área de influencia del Imperio) ha informado de la aparición de aproximadamente unas pocas decenas de astronaves con capacidad de salto disforme y un centenar de naves más pequeñas en las que viajan pequeñas bandas de guerra que están especializadas en actos de rapiña y saqueo a poblaciones aisladas y planetas de frontera del Imperio.
La Legión ha extendido por la Región Mensis una extensa red de cultistas, sectarios y cultos caóticos infiltrados gracias a la utilización de agentes dobles, espías y desinformadores. El objetivo de estos cultos es causar confusión y desmoralización en los ciudadanos del Imperio y esto lo ha conseguido mediante una extraña sobreinformación y propaganda semioculta, difundiendo nombres, historias y leyendas sobre la Legión Devónica que las ineficientes fuerzas Imperiales del Subsector no han conseguido acallar. La mayor parte de la población humana en los planetas de la región Mensis no han visto nunca (ni verán) un Marine espacial pero todos conocen alguna leyenda suelta, algún nombre o suceso en el que hayan participado estas bandas de renegados tanto como la de cualquier otro Marine espacial leal.
Gracias a todas estas leyendas, cuentos y misterios que se han difundido por el subsector la realidad no la conoce casi nadie. Un hecho que los inquisidores e investigadores de Mensis se ha dado cuenta es que la heráldica, colores y simbología que han podido registrar no se corresponden con una uniformidad y dos guerreros que aparentemente forman parte de la misma banda de guerra parecen completamente diferentes, esto ha hecho pensar que podría tratarse de una escisión de la Legión Alfa por sus tácticas y estrategias de sabotaje, infiltración y saqueo pero muchos opinan que no debido a que, mientras que la Legión Alfa muestra una uniformidad brutal y es imposible diferenciar un guerrero del otro mientras que los guerreros de la Legio Devónica muestran una individualidad y una personalización de equipo, tácticas y estrategias que muestran con orgullo y de forma abierta.
Y es que la Legión Devónica es una legión de Descastados formada a partir de restos de otras bandas, de grupos de Marines y legionarios solitarios que están huyendo, han sido desterrados o que han perdido al resto de sus guerreros, la Legio acoge a quien quiera unirse y permanecer junto a ellos el tiempo que haga falta. Hay muchos que han tomado la Legión como su hogar permanente y los hay que vienen y van pero mientras permanecen en ella forman vínculos con sus compañeros y participan en los saqueos. Durante milenios han ido guerreando en la Disformidad, dando tumbos de planeta en planeta como nómadas espaciales luchando contra otras bandas de guerra. Ahora han conseguido introducirse en el Espacio Real y están dispuestos a montar en el Subsector Turia su propio campo de juegos.
jueves, 17 de septiembre de 2020
Construyendo el Subsector Turia
La galaxia tiene muchas regiones cuya densidad de planetas habitables es tan baja y las tormentas disformes tan comunes que hacen que resulte muy complicado la colonización y la conquista de ellos por parte del Imperio del Hombre. Por suerte, la humanidad es tenaz y se reproduce a un ritmo que muchas razas xenos querrían. Con gran esfuerzo y trabajo duro la humanidad ha podido salir victoriosa en estos sistemas extremos y colonizar planetas fundando nuevas colonias. Uno de estos sistemas hostiles para la vida humana se trata del Subsector Turia, situado en el norte de la Galaxia, en lo ahora conocido como Imperio Nihilus.
Lo cierto es que la humanidad ha
vivido allí muchísimos milenios y hay ruinas de construcciones tan complejas,
antiguas y a la vez tecnológicamente tan avanzadas que escapan a toda lógica y
por las que importantes tecnosacerdotes y arqueotecnólogos han mostrado gran
interés hasta que el descubrimiento de que la arquitectura humana y una
arquitectura xenos de origen desconocido se entremezclaban hizo que la
Inquisición clausurara todas las investigaciones y purgara con fuego parte de
esas ruinas.
Una característica curiosa de
Turia es que a pesar de su aislamiento tiene una capacidad de autoabastecerse
asombrosa. Cuenta con gran cantidad de planetas y al menos un planeta de cada
uno de los tipos de planeta que designa el Adeptus Administratum además de una
cantidad más que respetable de mundos salvajes y destruidos cuyas condiciones,
ya sea por la presencia de Xenos hostiles o la inclemencia de sus
características planetarias las hace inconquistables o ingobernables por parte
de los humanos. Este sistema de planetas tiene lo suficiente y necesario como
para considerarse una región del Imperio en paz a pesar de su lejanía a la
Sagrada Terra y a los Sectores Imperiales más importantes y pacíficos. Quizá se
deba a su aislamiento o a su bajo nivel de importancia estratégica que ha podido
evitar gran parte de los enemigos que asedian sin piedad el Imperio del Hombre.
Pero sin duda la característica
más relevante que muestra el subsector es que está protegido por una gigantesca
tormenta disforme de cientos de miles de kilómetros de diámetro, como una
esfera protectora que vista desde fuera a varios años luz de distancia parece
un huevo púrpura flotando en el espacio. Esta tormenta disforme, llamada el
Halo por los habitantes del subsector no ha cesado su actividad a lo largo de
millones de años pero no es totalmente impenetrable, la Luz del Astronomicón,
aunque débil es capaz de penetrar por algunas de las zonas menos densas y los
habitantes han aprendido a convivir con los cielos purpúreos, verdosos y
amarillentos. Curiosamente, la presencia demoníaca es débil y a pesar de que
muchos de los planetas están abandonados, perdidos a manos del Caos o de xenos,
la población Imperial ha conocido la paz durante largos siglos, como si
vivieran en una burbuja protectora.
Hasta la llegada de la Cicatrix
Maledictum y la vuelta de la Legio Devónica.
(Continuará)
miércoles, 22 de julio de 2020
Cronología del Subsector Turia (IV)
Esto es, hasta ahora todo lo que ha acontecido en el Subsector Turia a lo largo de la 8va edición. Básicamente es una narración breve de todas las partidas que he jugado en esta edición y su ubicación dentro de mi trasfondo personal. A partir de aquí las partidas se narraran dentro de el trasfondo de 9na que, creo que se sitúa en un período un poco raro porque es a lo largo de la Cruzada Indomitus, la cual en estos momentos ya ha finalizado.
En todo caso, los siguientes relatos de trasfondo los quiero trabajar de forma distinta pero sobre esta base que he construido en estos tres últimos posts. Agradezco un comentario y que los compartáis si os ha gustado.
jueves, 16 de julio de 2020
Cronología del subsector Turia (III)
miércoles, 15 de julio de 2020
Cronología del Subsector Turia (II)
lunes, 13 de julio de 2020
Cronología del Subsector Turia (I)
lunes, 6 de julio de 2020
Dramatis personae: Megara Therion
jueves, 18 de enero de 2018
Liguilla Reforged: Astohz el Implacable (Altos elfos)
Autor: Ximo Soler
viernes, 10 de noviembre de 2017
Magia en el mundo de Warhammer: Espadas mágicas (I)
lunes, 16 de octubre de 2017
Los Ejércitos de Xuthal del Crepúsculo (I)
Después de la destrucción causada por los Demonios del Caos, la tarea de reconstruir la ciudad recayó en los hombros de Tekeli-li, aún Guardián Eterno de la ciudad templo.
Este organizó los eslizones y los saurios de la ciudad y mientras los Slann meditaban en silencio, decidió cerrar todas las comunicaciones con el resto de ciudades templo. El saurio decidió dividir los anteriormente enormes ejércitos que se componían de millares de efectivos en pequeños ejércitos más pequeños, con una cierta autonomía pero con comunicación entre ellos.
Los Chamanes eslizón realizaron un ritual por el cual Xuthal fue ocultada en las profundidades de la selva. Un espejismo encerraba la visión de la misma y podías estar a diez pasos de un bullicioso mercado saurio y solamente ver la impenetrable selva esmeralda.
Poco a poco, con el paso de los siglos, los desoves fueron apareciendo y las aguas de la vida llenaron los huecos que dejaron las crueles espadas y garras demoníacas. Bajo la atenta mirada de Tekeli-li, la ciudad volvía a crecer, como una herida bajo un vendaje, lentamente pero sin detenerse.
Esto es una idea para profundizar en el trasfondo de mi ejército saurio. La división de Unidades básicas, especiales y singulares está muy bien cara el sistema de juego, pero si yo tuviera que explicar el ejército saurio así es como lo organizaría. Voy a dividir este artículo en varios para que no quede excesivamente largo.
Los personajes y unidades de los que hablo son prácticamente las miniaturas que tengo del ejército, el cual no están ni mucho menos completo pero que su trasfondo está creciendo al mismo ritmo que las miniaturas. Espero que más adelante podáis ver las miniaturas pintadas y su trasfondo expandido.
Los ejércitos de la Ciudad tienen una red de chamanes que mantienen contacto telepático entre ellos, los Slann y los Comandantes de los ejércitos. Estos Eslizones son los Altos sacerdotes de algún templo y sirven en batalla como magos de guerra apoyando a las tropas y enviando y recibiendo ordenes mediante su vínculo. También sirven como consejeros y estrategas en los consejos Saurios y su opinión suele ser escuchada y respetada por los Saurios.
Chamán: Zogar-Sag el blanco Alto chamán eslizón de la ciudad, el desovado gemelo, marcado por los dioses y la luna, Alto Chamán del Templo de Los Guardianes y Voz de los Slann.
Tropa: La Guardia salvaje, 10 Guardianes del templo armados con alabardas, capitán. Hace menos de 100 años que se desovó la Guardia y se dice que por eso aún mantien esa fogosidad de la vida. Sus miembros rechazan los escudos y se lanzan a la batalla con un salvajismo más propio de Kroxigores que de Saurios Guardianes. Su líder, Gorok es un saurio especialmente salvaje, el cual ha entrado en batalla más de una vez lanzando su alabarda tradicional y asestando golpes con una macana en cada mano o incluso con garras y dientes. (miniatura de plástico de 7a edición)
Xuchotl Manodorada es el Saurio Viejaestirpe que los comanda y U-latek, el portador del Orbe es su segundo al mando. Xuchotl es un saurio que lucha con una alabarda de los Ancestrales en su mano derecha mientras que su brazo izquierdo fue arrancado por el cruel mordisco de una Gorgona y reemplazada por una de las legendarias manos de los Dioses, como la de Krok-gar, solo que la que porta Xuchotl es menos poderosa y es utilizada por el viejo saurio como un escudo.
lunes, 9 de octubre de 2017
Tekeli-li, Guardián de la eternidad de la ciudad de Xuthal del Crepúsculo
Tekeli-li, Saurio Viejaestirpe: 245
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HA
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HP
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I
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A
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Saurio Viejaestirpe
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-Talismán de protección: Este objeto fue regalado a Tekeli-li por su amistad con los Enanos de las Montañas del Fin del Mundo. En la largísima vida del saurio no todo ha sido guerra con los seres de sangre caliente y ha cosechado amistades a lo largo de los milenios. Estas relaciones han sido de todo tipo e incluso han habido juramentos de amistad eterna y regalos como este aún a pesar del carácter frío, distante y alienígena de los Saurios. Tirada de salvación especial (6+)











