viernes, 10 de abril de 2026

¡Es la hora del du du du duelo!

Hay muchas mecánicas del Warhammer que me gustan o que recuerdo con cariño y que han tenido una adaptación a Age of Sigamr... Vamos a decir que irregular. Hay mecánicas que han mejorado, otras se han simplificado en mayor o menor medida y hay varias que se quedaron atrás en el Mundo de Leyenda. Creo que tengo un par de estas últimas en mente y si veo que este tipo de artículos gusta escribiré más.

La mecánica de la que quiero hablar es la de los Duelos entre personajes. En el artículo anterior comenté que los personajes a pie o montados podían ir dentro de las unidades de infantería o de caballería respectivamente. Esto, además de valiosos bonos al liderazgo de la tropa, les brinda una de las mejores protecciones del juego. Tener un héroe rodeado de sus camaradas hace que, hasta que no mueran casi todos los integrantes de la unidad a ese héroe el enemigo no le puede prácticamente ni disparar ni hacer objetivo de hechizos a no ser que cuente con un par de reglas muy concretas. Una de las reglas que mejor protegen a los personajes es la de ¡Cuidado señor! que hace que si un héroe iba a ser objetivo directo de un impacto de artillería un soldado corriente y moliente sale delante de él para llevarse la bala de cañón, el trompazo de la catapulta o el virotazo partepersonas en su lugar.

Pero en el combate, ¡Ay amigo! Ahí no hay tanta gente dispuesta a llevarse un espadazo en el vientre por tí, en el combate cuerpo a cuerpo todo es más íntimo y personal y hasta el goblin más tonto puede tener la increíblemente gran suerte de pincharte con su lanza en el costado y llevarse a casa la del honor de haberle hecho una herida a Karl Franz, a Teclis o a Archaón. Cualquier moñeco en contacto peana con peana tanto en el frontal como en la diagonal con tu héroe puede atacarle y esto es intolerable ¡No puedes dejar que tu heroico líder se mezcle con esa chusma! Para eso están los duelos.



Un Duelo es una fase especial dentro de la fase de combate cuerpo a cuerpo. No voy a detallar las reglas del combate en Warhammer porque si me lío va a ser esto quilométrico, baste decir que los luchadores atacan por orden de Iniciativa. Primero lanza sus ataques el que más Iniciativa tiene y si el rival sobrevive, lanza sus ataques de vuelta. Si ambos tienen la misma Iniciativa se atacan a la vez, con la divertida posibilidad de que se maten el uno al otro en un abrazo mortal. Después de retirar las bajas se cuentan puntos y se declara un vencedor o un empate según corresponda. Estos puntos van en función de las bajas infligidas, si cuentan con estandartes, filas de guerreros, flancos tomados, retaguardias... Conseguir estos puntos es casi más importante que acabar con el rival (aunque la mayor parte de estos puntos se consiguen matando guerreros del rival).

Bueno y entonces cómo funciona eso de los duelos*, para ello tenemos que tener dos unidades con al menos un héroe cada una, el jugador que va primero este turno escoge un personaje y decide si va a lanzar un duelo, preferiblemente mentando a la madre del otro jugador o expresando su vil cobardía e incapacidad para comandar a sus tropas aunque esto no siempre es del todo necesario. Si el primer jugador no ha declarado un duelo, es el turno del segundo para hacerlo en los mismos términos que hemos descrito antes. Una vez declarado, el jugador retado decide si lo acepta o no y con quién. No aceptar un duelo no es una opción, el personaje se movería a la última fila, no participaría en el combate y la unidad no podría aceptar su Liderazgo por ser un cobarde gallina capitán de las sardinas y no queremos eso bajo ningún concepto.

La lucha entre Archaón y Valten, Alex Boyd

Lo habitual cuando te retan a un duelo suele ser porque el rival confía en que su héroe le puede al tuyo y, aunque las probabilidades seguramente estén en su favor, cuando los dados ruedan los mortales tiemblan. Aquí es donde se puede jugar un poco con la estrategia y decidir cómo vas a meterte este fregao. Quizá tu héroe es un mago blandito en cuerpo a cuerpo o un héroe de nivel medio cuya utilidad es el aporte de liderazgos o reglas especiales. Para eso está la figura del Campeón. Los Campeones son los sargentos, capitanes, jefez, bravos, elegidos... tienen muchos nombres, y son una miniatura que comanda el regimiento, forma parte del grupo de mando y no puede abandonar su regimiento, suele tener un puntillo de Ataques o Habilidad con las Armas mejor que la tropa pero sigue siendo un masilla más. Estos personajillos pueden tanto lanzar retos como aceptarlos y suelen ser los primeros en decir "Perdone señor, déjemelo a mí" mientras desenvainan heroicamente su espada y avanzan con insensata valentía hacia el Kaudillo Orco Negro que le va a dejar hecho pulpa en el suelo.
 
En las reglas se menciona que se debe sacar a estos dos duelistas del regimiento o que al menos se coloquen el uno frente al otro pero esto no es necesario si por las miniaturas o el regimiento resulta engorroso. Una vez aceptado el duelo los héroes implicados, y sus monturas si las hubieren, dirigirán sus ataques únicamente contra su odiado rival en un combate épico mientras la batalla ruge alrededor. Los guerreros del regimiento lucharan contra los guerreros del regimiento enemigo pero no interferirán en el épico combate de sus líderes. El resto es lo habitual, orden por iniciativa, primero hago yo mis ataques, luego lo que quede de tí me los devuelve y nuestros caballos si es que vamos montados también. Hasta aquí todo bien. Una escena bien épica que es lo que hemos venido a buscar.
 

Hay dos formas de ganar un combate en Warhammer, la primera es matando peña y la segunda es abrumando al rival por filas, estandartes, flancos, potencia de unidad... por cada herida infligida al rival te llevas un punto y si por ejemplo un Gran Héroe Élfico montado en un rugiente dragón carga a veinte goblins de mierda (y estos superan el chequeo de Terror) y el capitán de estos goblins que nada más que es un goblin solo que un poco más feo que los otros diecinieve lanza un duelo... Al pobre Asur no le quedan más cojones que aceptar el duelo a pesar de que en el trasfondo el goblin debería morir solo de respirar cerca del monstruo. Si haces los cálculos el elfo y su amiguito escamoso suman un cerro de ataques y de potenciales puntos por heridas infligidas y la mierda del goblin solo tiene una herida que entregar a mayor gloria del imperio Asur, sumando que los goblins tienen más filas y estandartes que el elfo estos goblins lo tienen prácticamente lo tienen ganado ¿No? Pues no, ver a un bravo pero insignificante sargento ser despedazado (y ocasionalmente devorado) por un Saurio Viejaestirpe y su Carnosaurio, un Conde Vampiro en un Engendro del Terror o un Señor del Caos en una manticora es una visión pavorosa para sus fieles seguidores. Todos los ataques incluso los de las monturas se efectúan incluso aunque con el primer ataque el enemigo haya explotado en mil pedazos. Estos "ataques de sobra" existosos se contabilizan para el resultado del combate (hasta un máximo de 5 adicionales) así que si en el ejemplo anterior el dragón hubiera hecho 7 heridas al capitán goblin solo sumaría 6 puntos mientras que si no se hubiera producido el duelo y hubiera matado a 7 goblins se hubiera llevado 7 puntos. Alzar la espada en señal del reto por parte del Goblin fue una decisión inteligente. No sirvió de nada realmente porque los Goblins han sido avasallados sin piedad pero han perdido por un punto menos. Algo es algo, supongo.

Esta es una de mis mecánicas preferidas, siempre que he podido he lanzado un duelo y no puedo recordar ni una sola vez que lo haya rechazado porque para eso jugamos a Warhammer. Retomando lo que comentaba al principio de este artículo esta mecánica es una de estas que se quedó en el camino en el salto a Age of Sigmar, lo cierto es que por las propias características de las reglas de este juego no hay forma de representar esta situación especial en la que dos héroes se miran entre un mar de espadas y alzan sus armas en señal de respeto o burla ignorando tanto a amigos como a enemigos. Y puedes decir que en Age of Sigmar puede haber un combate aislado entre dos Generales pero no es más que un combate cuerpo a cuerpo como cualquier otro. No existe ee momento en el que un jugador reta y el otro decide si acepta o no o bajo qué condiciones lo acepta. Esta interacción tan rolera me parece muy bonita y en esta Taberna reivindicamos y aplaudimos toda regla que incentive hacer el tonto mientras movemos moñecos y tiramos dados.
 


Ojalá hubiera alguna forma de introducir este tipo de mecánica en la Era de Sigmar porque siendo que han puesto tanto empeño en tener personajillos de todo tipo de nivel de poder con trasfondos bien escrito y detallados, autenticos duelos darían lugar a narrativas muy interesantes en las mesas de juego. A mí en realidad no se me ocurre cómo hacerlo y creo que a los desarrolladores de juego tampoco. En 40k no se si hay o han habido duelos en alguna edición pero no me suena haberlo oído nunca; por alguna razón parece que solo tiene sentido en peanas cuadradas.

En fin, un elemento divertido del que tenía ganas de hablar (o escribir) un rato. ¿Vosotros tenéis alguna mecánica que os guste o de la que sintáis algo de nostalgia? Seguro que sí porque sois gente maravillosa
Podéis escribir en la caja de comentarios aunque sea algo tan de 2005.


Si queréis echarme unas monedicas para que el mono siga bailando aquí hago cosas de vez en cuando 

*Según las reglas de Old World 


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