Mostrando entradas con la etiqueta Age of Sigmar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Age of Sigmar. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de abril de 2026

¡Es la hora del du du du duelo!

Hay muchas mecánicas del Warhammer que me gustan o que recuerdo con cariño y que han tenido una adaptación a Age of Sigamr... Vamos a decir que irregular. Hay mecánicas que han mejorado, otras se han simplificado en mayor o menor medida y hay varias que se quedaron atrás en el Mundo de Leyenda. Creo que tengo un par de estas últimas en mente y si veo que este tipo de artículos gusta escribiré más.

La mecánica de la que quiero hablar es la de los Duelos entre personajes. En el artículo anterior comenté que los personajes a pie o montados podían ir dentro de las unidades de infantería o de caballería respectivamente. Esto, además de valiosos bonos al liderazgo de la tropa, les brinda una de las mejores protecciones del juego. Tener un héroe rodeado de sus camaradas hace que, hasta que no mueran casi todos los integrantes de la unidad a ese héroe el enemigo no le puede prácticamente ni disparar ni hacer objetivo de hechizos a no ser que cuente con un par de reglas muy concretas. Una de las reglas que mejor protegen a los personajes es la de ¡Cuidado señor! que hace que si un héroe iba a ser objetivo directo de un impacto de artillería un soldado corriente y moliente sale delante de él para llevarse la bala de cañón, el trompazo de la catapulta o el virotazo partepersonas en su lugar.

Pero en el combate, ¡Ay amigo! Ahí no hay tanta gente dispuesta a llevarse un espadazo en el vientre por tí, en el combate cuerpo a cuerpo todo es más íntimo y personal y hasta el goblin más tonto puede tener la increíblemente gran suerte de pincharte con su lanza en el costado y llevarse a casa la del honor de haberle hecho una herida a Karl Franz, a Teclis o a Archaón. Cualquier moñeco en contacto peana con peana tanto en el frontal como en la diagonal con tu héroe puede atacarle y esto es intolerable ¡No puedes dejar que tu heroico líder se mezcle con esa chusma! Para eso están los duelos.



Un Duelo es una fase especial dentro de la fase de combate cuerpo a cuerpo. No voy a detallar las reglas del combate en Warhammer porque si me lío va a ser esto quilométrico, baste decir que los luchadores atacan por orden de Iniciativa. Primero lanza sus ataques el que más Iniciativa tiene y si el rival sobrevive, lanza sus ataques de vuelta. Si ambos tienen la misma Iniciativa se atacan a la vez, con la divertida posibilidad de que se maten el uno al otro en un abrazo mortal. Después de retirar las bajas se cuentan puntos y se declara un vencedor o un empate según corresponda. Estos puntos van en función de las bajas infligidas, si cuentan con estandartes, filas de guerreros, flancos tomados, retaguardias... Conseguir estos puntos es casi más importante que acabar con el rival (aunque la mayor parte de estos puntos se consiguen matando guerreros del rival).

Bueno y entonces cómo funciona eso de los duelos*, para ello tenemos que tener dos unidades con al menos un héroe cada una, el jugador que va primero este turno escoge un personaje y decide si va a lanzar un duelo, preferiblemente mentando a la madre del otro jugador o expresando su vil cobardía e incapacidad para comandar a sus tropas aunque esto no siempre es del todo necesario. Si el primer jugador no ha declarado un duelo, es el turno del segundo para hacerlo en los mismos términos que hemos descrito antes. Una vez declarado, el jugador retado decide si lo acepta o no y con quién. No aceptar un duelo no es una opción, el personaje se movería a la última fila, no participaría en el combate y la unidad no podría aceptar su Liderazgo por ser un cobarde gallina capitán de las sardinas y no queremos eso bajo ningún concepto.

La lucha entre Archaón y Valten, Alex Boyd

Lo habitual cuando te retan a un duelo suele ser porque el rival confía en que su héroe le puede al tuyo y, aunque las probabilidades seguramente estén en su favor, cuando los dados ruedan los mortales tiemblan. Aquí es donde se puede jugar un poco con la estrategia y decidir cómo vas a meterte este fregao. Quizá tu héroe es un mago blandito en cuerpo a cuerpo o un héroe de nivel medio cuya utilidad es el aporte de liderazgos o reglas especiales. Para eso está la figura del Campeón. Los Campeones son los sargentos, capitanes, jefez, bravos, elegidos... tienen muchos nombres, y son una miniatura que comanda el regimiento, forma parte del grupo de mando y no puede abandonar su regimiento, suele tener un puntillo de Ataques o Habilidad con las Armas mejor que la tropa pero sigue siendo un masilla más. Estos personajillos pueden tanto lanzar retos como aceptarlos y suelen ser los primeros en decir "Perdone señor, déjemelo a mí" mientras desenvainan heroicamente su espada y avanzan con insensata valentía hacia el Kaudillo Orco Negro que le va a dejar hecho pulpa en el suelo.
 
En las reglas se menciona que se debe sacar a estos dos duelistas del regimiento o que al menos se coloquen el uno frente al otro pero esto no es necesario si por las miniaturas o el regimiento resulta engorroso. Una vez aceptado el duelo los héroes implicados, y sus monturas si las hubieren, dirigirán sus ataques únicamente contra su odiado rival en un combate épico mientras la batalla ruge alrededor. Los guerreros del regimiento lucharan contra los guerreros del regimiento enemigo pero no interferirán en el épico combate de sus líderes. El resto es lo habitual, orden por iniciativa, primero hago yo mis ataques, luego lo que quede de tí me los devuelve y nuestros caballos si es que vamos montados también. Hasta aquí todo bien. Una escena bien épica que es lo que hemos venido a buscar.
 

Hay dos formas de ganar un combate en Warhammer, la primera es matando peña y la segunda es abrumando al rival por filas, estandartes, flancos, potencia de unidad... por cada herida infligida al rival te llevas un punto y si por ejemplo un Gran Héroe Élfico montado en un rugiente dragón carga a veinte goblins de mierda (y estos superan el chequeo de Terror) y el capitán de estos goblins que nada más que es un goblin solo que un poco más feo que los otros diecinieve lanza un duelo... Al pobre Asur no le quedan más cojones que aceptar el duelo a pesar de que en el trasfondo el goblin debería morir solo de respirar cerca del monstruo. Si haces los cálculos el elfo y su amiguito escamoso suman un cerro de ataques y de potenciales puntos por heridas infligidas y la mierda del goblin solo tiene una herida que entregar a mayor gloria del imperio Asur, sumando que los goblins tienen más filas y estandartes que el elfo estos goblins lo tienen prácticamente lo tienen ganado ¿No? Pues no, ver a un bravo pero insignificante sargento ser despedazado (y ocasionalmente devorado) por un Saurio Viejaestirpe y su Carnosaurio, un Conde Vampiro en un Engendro del Terror o un Señor del Caos en una manticora es una visión pavorosa para sus fieles seguidores. Todos los ataques incluso los de las monturas se efectúan incluso aunque con el primer ataque el enemigo haya explotado en mil pedazos. Estos "ataques de sobra" existosos se contabilizan para el resultado del combate (hasta un máximo de 5 adicionales) así que si en el ejemplo anterior el dragón hubiera hecho 7 heridas al capitán goblin solo sumaría 6 puntos mientras que si no se hubiera producido el duelo y hubiera matado a 7 goblins se hubiera llevado 7 puntos. Alzar la espada en señal del reto por parte del Goblin fue una decisión inteligente. No sirvió de nada realmente porque los Goblins han sido avasallados sin piedad pero han perdido por un punto menos. Algo es algo, supongo.

Esta es una de mis mecánicas preferidas, siempre que he podido he lanzado un duelo y no puedo recordar ni una sola vez que lo haya rechazado porque para eso jugamos a Warhammer. Retomando lo que comentaba al principio de este artículo esta mecánica es una de estas que se quedó en el camino en el salto a Age of Sigmar, lo cierto es que por las propias características de las reglas de este juego no hay forma de representar esta situación especial en la que dos héroes se miran entre un mar de espadas y alzan sus armas en señal de respeto o burla ignorando tanto a amigos como a enemigos. Y puedes decir que en Age of Sigmar puede haber un combate aislado entre dos Generales pero no es más que un combate cuerpo a cuerpo como cualquier otro. No existe ee momento en el que un jugador reta y el otro decide si acepta o no o bajo qué condiciones lo acepta. Esta interacción tan rolera me parece muy bonita y en esta Taberna reivindicamos y aplaudimos toda regla que incentive hacer el tonto mientras movemos moñecos y tiramos dados.
 


Ojalá hubiera alguna forma de introducir este tipo de mecánica en la Era de Sigmar porque siendo que han puesto tanto empeño en tener personajillos de todo tipo de nivel de poder con trasfondos bien escrito y detallados, autenticos duelos darían lugar a narrativas muy interesantes en las mesas de juego. A mí en realidad no se me ocurre cómo hacerlo y creo que a los desarrolladores de juego tampoco. En 40k no se si hay o han habido duelos en alguna edición pero no me suena haberlo oído nunca; por alguna razón parece que solo tiene sentido en peanas cuadradas.

En fin, un elemento divertido del que tenía ganas de hablar (o escribir) un rato. ¿Vosotros tenéis alguna mecánica que os guste o de la que sintáis algo de nostalgia? Seguro que sí porque sois gente maravillosa
Podéis escribir en la caja de comentarios aunque sea algo tan de 2005.


Si queréis echarme unas monedicas para que el mono siga bailando aquí hago cosas de vez en cuando 

*Según las reglas de Old World 


martes, 7 de abril de 2026

De peanas va la cosa

En el Antiguo Warhammer Fantasy el tema peanas llegó a estar relativamente estandarizado, un humano, un enano, un elfo, un goblin o un eslizón compartían peana cuadrada de 20x20 mm de lado. Los regimientos se construían poniendo las miniaturas en formación cuadrada o rectangular. Lo usual era crear una primera fila con el capitán de la unidad, el portaestandarte y el músico, rellenar esta fila con guerreros hasta hacer un frontal de 4 o 5 miniaturas y luego poner el resto de guerreros detrás formando filas. Tener un número alto de filas detrás de tu primera fila hacía que tuvieras más puntos a la hora de ganar los combates. 

Unidad de Altos elfos
Unidad de Altos Elfos, siempre me han parecido una unidad preciosa

Los comandantes, magos y héroes se podían unir a un regimiento, para ello lo único que debías hacer es desplazar un guerrero básico de la primera fila y poner en su lugar a ese héroe Es por ello que incluso hasta los héroes más poderosos si querían formar parte de un regimiento tenían que usar la  peana de la tropa, esto dejaba bastante poco margen para crear heroes tipo capitanes, generales o magos en poses espectaculares o dramáticas dado que lo habitual es ir integrados en un regimiento junto a la tropa.

 

El pedrolo sobre el que se levanta este Rey Enano es un objeto mágico que llevaba a la batalla, en un combate podía plantarlo, subirse encima y conseguir bonos al liderazgo a cambio de no moverse más

Gente más corpulenta o acorazada como un Orco, un Gor de los Hombres Bestia o un Guerrero Saurio se montaban en peana de 25x25 mm. Por norma general ocupar más espacio en batalla representaba más poder en batalla aunque no siempre era así. Esta peana era un poco más interesante porque permitía montar miniaturas más grandes aunque al ser simplemente 5 mm tampoco es que diera para explayarse demasiado.

 

Guerreros orcos, feos, fuertes y poco formales

Hasta aquí las peanas de tropa a pie. Las peanas de caballería eran de 25x50 mm. Esta peana era talla única en este espacio tenía que caber todo aquello que fuera una bestia del tamaño de un caballo como Gélidos, mastines de guerra, Tigres de dientes de sable...

Perretes del caos, te podías cortar la mano con solo acariciarles

 

Como decía antes, peanas más grandes solían representar tropas más poderosas en algún aspecto y, aunque no siempre era así, como mínimo su mayor tamaño las hacían parecer más intimidantes y potentes, también en los combates contribuía haciendo que unas tropas pudieran cubrir más espacio que otras. Y aquí hay un salto porque nunca hubo peana de 30x30 mm, de la de 25x25 pasamos a la de 40x40mm que es la peana de Infantería Monstruosa, gente del estilo Ogros, Trolls, Minotauros, Engendros del Caos...También iban aquí enjambres, buitres, águilas, Terradones, Pegasos, murciélagos vampiro, bestias de Nurgle... Todo aquello que fuera más grande que un jinete con su montura pero no fuera tamaño monstruo.

 

Estos Ogros son increíbles

Los Monstruos al menos hasta 6ta edición iban en una peana de 50x50, una peana enorme para los estándares de aquella edición. Dragones, Carnosaurios, Gigantes... En esa peana solo iba el monstro del ejército, la pieza más grande e imponente, la joya de la corona de tu colección. Aquí montabas o al general de tu ejército o a la bestia que se comía los regimientos de tu enemigo él solo.

 

Fíjate cómo sobresale de la peana el pobre dragón ¡Apenas cabe!

A partir de aquí ya entramos en un tipo de peana un poco más especial porque era para tropas concretas. La peana de carro era de 50x100 mm. Era la más grande que hubo hasta que llegó la 8va edición que fue cuando lanzaron una aún más grande. En esta peana solo iban tropas del tipo carro y el Estegadón de los Hombres lagarto y ocupaba como cuatro peanas de caballería puestas en formación. No era una peana pensada para formar regimientos, los únicos que lo hicieron fueron los carros de Khemri. Y es que en 7ma edición el escalado de las miniaturas ya estaba en marcha y a toda potencia, varios Monstruos que habían ido en peana de 50x50 fueron rediseñados de cero y se hicieron tan grandes que tuvieron que cambiar a peana de carro.

 

Los Carros son una seña de identidad de Warhammer Fantasy y uno de los elementos que más me han flipado siempre

El Gigante de plástico tuvo su peana propia modelada con la rueda de un carro destrozada con unas medidas rarísimas y únicas. La peana venía modelada dentro de la propia matriz así que deduzco que les sobró un hueco y la introdujeron ahí pero el tamaño y proporciones de la mini daba para montarlo en peana de carro sin problemas.

En 8va edición el escalado de las miniaturas empezó su carrera por el descontrol y llegaron un par de nuevos monstruos que ya no cabían en ninguna peana anterior. Para ello se sacaron de la manga una peana masiva de 100x150 mm, era más grande que la mayoría de regimientos de guerreros del juego y empequeñecía el resto de miniaturas y regimientos.

 

Peana masiva para miniaturas gigantescas

También salieron las caballerías monstruosas, que iban en peana de carro, era la primera vez que aparecían estos mostrencos y algunos teorizabamos que a cada ejército le iba a tocar su propia caballería monstruosa, al final solo un par de ejércitos las tuvieron. El Imperio, los guerreros y los demonios del Caos y los Ogros fueron los afortunados que pudieron montar estad unidades. Los Semigrifos causaron cierta polémica y durante un tiempo se vieron como una unidad que adelantaba el estilo y la escala de Age of Sigmar.

(Edit: me chivan por el pinganillo que las peanas de la caballería monstruosa era de 50x75 mm no de 50x100 mm, nunca llegué a tener estas miniaturas en su momento así que pensaba que iban en la de carro) 

 

Los caballopollos fueron polémicos pero a mi me encantan

 

En fin, de lo que quería hablar es de que Games Workshop ha ido mejorando con las décadas su modelado de miniaturas y además ha ido reescalando sus modelos haciéndolos más grandes, detallados y complejos. Esto hace que las miniaturas de las primeras ediciones son enanas comparadas con las de ediciones actuales y muchas miniaturas han evolucionado hasta el punto de que podemos notar que necesitan más espacio. Aquí estoy hablando de memoria y ME PUEDO EQUIVOCAR pero me suena que la escala GW era la llamada "escala heroica" que consiste en que un humano de 1'80 equivale a 32 mm desde el suelo hasta la altura de los ojos. Ya sabéis que los ingleses el tema de las medidas lo llevan un poco de aquella manera...

 

Un marine del Caos de ediciones pasadas vs un marine del caos actual y un primaris, no hay color

Y en Warhammer 40.000 las minis en la última década ha habido un reescalado de casi todo, con su correspondiente reescalado en las peanas, muchísimas tropas han ido "creciendo" una a una con el pasar de las ediciones y ha sido algo bastante orgánico. Es verdad que el pobre desgraciado con un ejército de cientoypico guerreros Necrones en peana redonda de 25mm se cagó en el Emperador de la Humanidad y su abuela en patinete cuando vio los nuevos en peana de 32mm pero bueno, "relativamente orgánico" vamos a decir. El caso es que Warhammer Fantasy pedía el mismo reescalado, creo que es la forma de que el juego siga evolucionando al mismo ritmo que evolucionan las miniaturas, una evolución que la muerte de Fantasy y la aparición de Age of Sigmar rompio completamente (sin ser culpa de AoS,claro).

 

Necrones despatarrados

En realidad podemos jugar al Warhammer de hace 20 años con las miniaturas de hace 20 años porque ya era un buen juego pero si queremos que el juego evolucione también lo van a hacer las minis y el camino parece ser a minis más grandes o más dinámicas y para ello hacen falta peanas más grandes. Y aquí viene el tema y es que Old World ha actualizado de golpe y porrazo las peanas de las unidades como si no hubiesen pasado 10 años y, en su mayor parte con las minis de hace 10-20 años, añadiendo nuevas peanas como la cuadrada de 30 mm o una nueva de caballería también más grande.

 (Edit: parece que la de carro también ha crecido y ahora es de 60x100 mm)

El cambio más radical es que las minis de tamaño humano pasan a estar en peana de 25mm y las de tamaño orco pasan a peana de 30, parece poco pero esto significa repeanar EJÉRCITOS ENTEROS, algunos a peanas que antes no existían lo cual es un coñazo tremendo si quieres actualizar tus viejas minis a la versión actual del juego. Las peanas de Old World y las de ediciones anteriores de no es que sean 100% incompatibles, supongo que podrías jugar una partida con un ejército de peanas de Old world contra uno de Fantasy clásico sin muchos problemas pero uno va a ser más grande que el otro cuando no le correspondería. Quizá dos ejércitos de Old world puedan jugar con reglas de Fantasy sin apenas problemas o al contrario, dos ejércitos con las peanas de Fantasy con las reglas de Old World, casi no habría que hacer cambios, en una pachanga con los colega sin problema, en un torneo no te van a dejar entrar.

 

El problema que veo es que si alguien hoy en día quiere engancharse o reengancharse a Warhammer tiene que resolver primero la duda de si entra en Old World con todas sus condiciones peaniles y consecuencias deseando que se convierta en el gran Warhammer que una vez fue... O si se queda en una edición clásica, cerrada y abandonada de Fantasy clásico o en alguna de las cientos de versiones fanmade que hay rulando por ahí, con la ventaja de que usando adaptadores o pachangueando TAMBIÉN puedes jugar a Old World.

 

La verdad es que esta opción de los adaptadores parece la más obvia y acertada pero es que creo que conforme va a pasar el tiempo más unidades y personajes propios de Old World van a ir saliendo y menos se van a ver las tropas clásicas de Fantasy con las que jugamos a Old Wolrd ahora. Y las miniaturas que vayan saliendo y reemplazando a las viejas tendrán las poses y tamaños adaptados a Old World así que igual hoy jugamos con esqueletos y orcos del año de la tarara pero dentro de 5-10 años las miniaturas que usemos serán muy distintas. Quizá guardar las tropas antiguas para jugar al Fantasy clásico (6ta, 8va, Manuscritos, Reforged...) y a Old World jugar con Cathay, con Lobos del mar o con Kislev cuando salga sea la opción más inteligente (y cara).

 

En mi bola de cristal veo que la 2nda edición de Old World todavía será continuista en cuanto a reglas y tal aunque deberá traer alguna sorpresa y cambios relevantes, mi propuesta es nuevos ejércitos basados en lo antiguo pero con filosofías totalmente nuevas. Quizá cosas como un ejército del Imperio compuesto casi completamente por Flagelantes para el que necesites comprar el 90% de las miniaturas lanzadas enteramente para Old World, sin equivalencias en el Antiguo Fantasy y haciendo que montar un ejército imperial como los actuales sea posible pero menos atractivo en reglas. Lo que me gustaría que fuera cierto es que la 3ra edición fuera el punto de ruptura y el momento en el que el juego de verdad se desprenda del Antiguo Fantasy y empiece a ser su propia cosa de verdad, lo cual será un auténtico cataclismo para nuestras carteras.

 

Y nada, eso era todo, me siento como Sheldon Cooper en la tienda de trenes quejándose de que han cambiado la escala de los trenes, gracias por escuchar mi turra guapis, sois una gente maravillosa.


Por si tuvierais a bien apoyar mis tonterías, por aquí paso la gorra

https://ko-fi.com/rafa_paleo

lunes, 30 de marzo de 2026

Los Gnoblars de Robelloncio el Oxidao

Los Gnoblars de los Reinos Mortales son unas criaturas tristes y mezquinas que no valoran nada y que viven vidas cortas y violentas. Es bastante habitual que estas criaturas desgraciadas se junten en pandillas relativamente grandes con el objetivo de convertirse en un grupo de matones lo suficientemente fuerte como para apalizar a los Gnoblars más débiles en grupo y sin que haya consecuencias.

Esto los Ogros lo permiten e incluso potencian porque consideran que los líderes de estas bandas ayudan a mantener al resto bajo el estrés suficiente como para que la raza entera sea servil y llena de peleas internas. Estos grandes matones crean intrincadas redes de favores y contactos dentro de la sociedad Gnoblar y mantienen una red de comercio tanto de favores como de objetos brillantes. Estas redes se parecen sospechosamente a las redes mafiosas de los bajos fondos de las Ciudades de Sigmar solo que con mayores niveles de crueldad, violencia y miseria.

La banda de Robelloncio el Oxidao es una de estas bandas, los Ogros en tiempos de paz dejan a su aire a estas pandillas que se maten entre ellas mientras no molenten pero cuando los tambores de guerra suenan los Ogros cogen de la oreja al líder o líderes y fuerzan a reunir a sus tropas para usarlas en batalla.

Parecen débiles e insignificantes, y en cierta medida lo son. Pero son el estrato social de la sociedad Gnoblar mejor preparada para arrancarle la cara a un soldado Portamanecer con las manos y eso los Ogros, lo valoran.

Robelloncio el Oxidao es el líder de una de estas bandas de degenerados, como líder es extraordinario pues lleva ya unos tres años en el cargo y eso es más de cinco veces el tiempo que uno de estos Jefezillos suelen aguantar en el cargo. El secreto está en que su segundo al mando, Grucheto el Narizotas es un gnoblar extraordinariamente inteligente ya que dirige la banda en la sombra haciendo creer a todo el mundo que es Robellonzo el que manda.

En realidad todos saben que Robellonzio es un pelele y que el Gran Jefezillo es Grucheto pero como todos los Gnoblars son igual de trameros todos se creen que tienen el secreto de la banda y que son los únicos que lo han descubierto, por tanto nadie disputa a Robelloncio porque es el Gnoblar marcado por el Déspota de la Tribu como su Gnoblar personal y eso les otorga beneficios y nadie ataca a Grucheto porque se piensan que todavía no está en una posición débil así que todo se mantiene en un equilibrio precario como un castillo de naipes sostenido por mentiras, malentendidos y conspiraciones a medio cocer.

En la tribu la pandilla de Rovelloncio se encarga de “mantener el orden” pavoneandose por entre las chabolas llenas de basura y vigilando que nadie se pase de la raya, también se encargan de que todos los Gnoblars paguen una parte de lo afanado a los pueblos cercanos si no quieren ver sus escasas posesiones destruidas por los matones de la banda. Esto es lo que se dicen a sí mismos pero en la realidad se traduce en que si ven a algún otro Gnoblar con algún objeto brillante de más se ocupan de él entre cuatro y se lo roban como regalo al jefe.

En batalla estos “feroces” guerreros se agrupan en peñas lo suficientemente grandes como para atacar por la espalda a un puñado de humanos despistados que se hayan quedado solos y en cuanto se les hace frente huyen como ratas. Donde brillan en realidad es poniendo trampas, son unas criaturas retorcidas y maquiavélicas que disfrutan con el dolor ajeno. Aunque más rudimentarias y menos imaginativas y potentes que las trampas de los Mandamaloz, las trampas de estos Gnoblars son igualmente crueles y suficientemente dolorosas como para incapacitar a un robusto guerrero Kharadron. Estas trampas son sencillas y fáciles de montar y han aprendido a prepararlas y usarlas en el campo de batalla principalmente porque eso les hace valiosos bajo la perspectiva de los Ogros sin tener que mirar al enemigo a los ojos.

Como les ocurre a todos los Gnoblars, Grucheto el Narizotas surña con un día poder eliminar a Robelloncio y convertir a su panda de matones en una verdadera fuerza exterminadora de ogros que vengue su situación de esclavitud. Su sueño algún día es formar un auténtico ejército de desharrapados Gnoblars que luche bajo su eztandarte, un eztandarte sucio y raído que guarda doblado bajo el montón de paja sobre el que se arrastra todas las noches. Este estandarte es en realidad una manta vieja y apestosa de un mercader humano que intentaba cruzar las montañas y que encontró un destino cruel al fondo de un despeñadero. Ningún Ogro entendió que aquél trapo sirviera para algo y le dejaron que se lo llevara.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Vuelta a la vida

¡Qué sucio está esto... Cómo huele a cerrado... En esa esquina están saliendo unas setas que yo no me quiero acercar a ellas, vete a saber qué estará creciendo ahí... ¿Eso es un goblin? Te juro que lo he visto esconderse detrás de esa estantería... Cuantas arañas muertas tiene esta lámpara... En fin, habrá que volver a abrir algún día ¿No?

Los que hayáis estado por aquí cuando la campaña visteis que la estuve jugando con un ejército ogro que la verdad, no me dio ningún buen resultado. Un total de derrotas del 100% de partidas jugadas, lo cual no dice mucho de mis habilidades como general y creo que mis ogros están un poco desmotivados conmigo así que vamos a  cambiar de aires. Nos vamos a otro universo.

Y como pequeño homenaje he hecho fotos a estas minis que llevan en sus peanas cuadraditas desde que los compré allá por sexta edición. Como proyecto del año que viene voy a intentar jugar una partida a Age of Sigmar y quizá, si me gusta les cambie las peanas a unas redonditas.

En fin, estos son los Peñascos, un regimiento de 6 Ogros Toro, con grupo de mando completo que forman la base del Ejército de Thorgroth Mataenanos, Déspota de la tribu de La Torre y el Rayo. Llevan puños de hierro ogro que según la edición les ha sido más o menos útil.




Este es el primer ogro que pinté. En aquel momento me pareció graciosísimo pintarle la cara a lo Gene Simmons de los Kiss. El resto de Ogros del regimiento pasé de hacerlos de los Kiss pero me gustó la idea de pintarles la cara blanca. Gracias a ello me inventé un trasfondo que decía que se pintaban las cabezas de blanco para simbolizar la nieve en las montañas de las que proceden.

Este es el regimiento de los 6 Toros con el grupo de mando. La base está hecha con una tabla de madera con arena de playa y un poco de césped con cola blanca

El grupo de mando
La segunda fila
Algunos detalles de las miniaturas
EL primer freehand que hice

La capa está hecha con una lámina fina de masilla verde





Las próximas fotos las voy a hacer sobre un fondo un poco más oscuro, quiero aprender a fotografiar mejor las miniaturas.

¡Espero que os gusten!

lunes, 14 de enero de 2019

Año nuevo, juegos nuevos

Llevo tiempo queriendo hacer una entrada de opinión, expresando que sentí cuando el mundo de Warhammer petó en mil pedazos, mis reflexiones y mis decisiones sobre qué hacer después. Age of Sigmar no caló en mí y después de unos meses sin hobby me decanté por Warhammer Reforged.
El mundo real se ha metido en medio y no he podido hacer la entrada que tenía prevista comentando porqué jugaba a Reforged y, paradójicamente creo que en esta entrada casi que voy a explicar porqué lo voy a dejar. Bueno, no voy a ponerme dramático, Warhammer Reforged me ha gustado mucho y haciendo balance de este año de nuestro señor Sigmar 2018 que hemos dejado atrás, me lo he pasado muy bien gracias a este juego y gracias al grupo de Warhammer Reforged Valencia.

Con esta gente montamos un grupo de cuatro frikis que apenas nos conocíamos y ahora somos 45 maromos (desgraciadamente todo señoros... espero que esto cambie algún día) y todos los días hay mil millones de mensajes en el grupo comentando reglas, pasando memes y oyendo llorar a los enanos porque sus máquinas de guerra no matan tanto como ellos querrían... con esta gente maravillosa hemos montado la liguilla reforgera y una campaña que no he podido subir aquí por falta de tiempo y he jugado una cantidad de partidas bastante alta para el tiempo libre que disponía.
El problema es que he encontrado en Warhammer Reforged una serie de problemas que han hecho que acabe cansandome del Warhammer clasicorro de las peanas cuadradas. Empecé a jugar a inicios de octava y con alguna intermitencia he pasado de Octava a Reforged y no he jugado a mucho más. Es mucho tiempo con un mismo sistema que ha tenido relativamente pocas variaciones. Me gustaría desglosar estos problemas que veo en Reforged pero es material para un artículo largo y denso y no me apetece meterme ahora a hacer algo así. Me gustaría decir, sin embargo que Warhammer Reforged me parece el Warhammer mas Warhammer posible y la recomiendo como la mejor edición de Warhammer de peanas cuadradas existente hoy en día.

Este año va a ser un año de prueba, el mes que viene puede que empiece en un nuevo trabajo y voy a meterme en proyectos de Hobby nuevos. Por el momento quiero probar nuevos juegos, estoy suscrito a Warhammer Conquest y quiero subir aquí la creación de mi primer ejército de 40k para el que tengo un par de ideas raras que ya comentaré... Kill team, siguiendo la misma línea también me atrae y tengo suficientes moñecos como para jugar al Warhamer fantasy de las peanas redondas aunque Frostgrave, Círculo de sangre y quizá Gaslands están ahí... y siempre he querido montar una campaña de rol pero igual esto ya es ser muy ambicioso porque no pienso ser máster otra vez (la última que lo intenté no acabó bien)... de todos estos juegos intentaré subir reseñas, artículos o relatos según el trabajo y el Mundo Real me dejen espacio para hacerlo.

Este va a ser un buen año, creo.

¡Un saludo y seguid vigilando los cielos!