martes, 7 de abril de 2026

De peanas va la cosa

En el Antiguo Warhammer Fantasy el tema peanas llegó a estar relativamente estandarizado, un humano, un enano, un elfo, un goblin o un eslizón compartían peana cuadrada de 20x20 mm de lado. Los regimientos se construían poniendo las miniaturas en formación cuadrada o rectangular. Lo usual era crear una primera fila con el capitán de la unidad, el portaestandarte y el músico, rellenar esta fila con guerreros hasta hacer un frontal de 4 o 5 miniaturas y luego poner el resto de guerreros detrás formando filas. Tener un número alto de filas detrás de tu primera fila hacía que tuvieras más puntos a la hora de ganar los combates. 

Unidad de Altos elfos
Unidad de Altos Elfos, siempre me han parecido una unidad preciosa

Los comandantes, magos y héroes se podían unir a un regimiento, para ello lo único que debías hacer es desplazar un guerrero básico de la primera fila y poner en su lugar a ese héroe Es por ello que incluso hasta los héroes más poderosos si querían formar parte de un regimiento tenían que usar la  peana de la tropa, esto dejaba bastante poco margen para crear heroes tipo capitanes, generales o magos en poses espectaculares o dramáticas dado que lo habitual es ir integrados en un regimiento junto a la tropa.

 

El pedrolo sobre el que se levanta este Rey Enano es un objeto mágico que llevaba a la batalla, en un combate podía plantarlo, subirse encima y conseguir bonos al liderazgo a cambio de no moverse más

Gente más corpulenta o acorazada como un Orco, un Gor de los Hombres Bestia o un Guerrero Saurio se montaban en peana de 25x25 mm. Por norma general ocupar más espacio en batalla representaba más poder en batalla aunque no siempre era así. Esta peana era un poco más interesante porque permitía montar miniaturas más grandes aunque al ser simplemente 5 mm tampoco es que diera para explayarse demasiado.

 

Guerreros orcos, feos, fuertes y poco formales

Hasta aquí las peanas de tropa a pie. Las peanas de caballería eran de 25x50 mm. Esta peana era talla única en este espacio tenía que caber todo aquello que fuera una bestia del tamaño de un caballo como Gélidos, mastines de guerra, Tigres de dientes de sable...

Perretes del caos, te podías cortar la mano con solo acariciarles

 

Como decía antes, peanas más grandes solían representar tropas más poderosas en algún aspecto y, aunque no siempre era así, como mínimo su mayor tamaño las hacían parecer más intimidantes y potentes, también en los combates contribuía haciendo que unas tropas pudieran cubrir más espacio que otras. Y aquí hay un salto porque nunca hubo peana de 30x30 mm, de la de 25x25 pasamos a la de 40x40mm que es la peana de Infantería Monstruosa, gente del estilo Ogros, Trolls, Minotauros, Engendros del Caos...También iban aquí enjambres, buitres, águilas, Terradones, Pegasos, murciélagos vampiro, bestias de Nurgle... Todo aquello que fuera más grande que un jinete con su montura pero no fuera tamaño monstruo.

 

Estos Ogros son increíbles

Los Monstruos al menos hasta 6ta edición iban en una peana de 50x50, una peana enorme para los estándares de aquella edición. Dragones, Carnosaurios, Gigantes... En esa peana solo iba el monstro del ejército, la pieza más grande e imponente, la joya de la corona de tu colección. Aquí montabas o al general de tu ejército o a la bestia que se comía los regimientos de tu enemigo él solo.

 

Fíjate cómo sobresale de la peana el pobre dragón ¡Apenas cabe!

A partir de aquí ya entramos en un tipo de peana un poco más especial porque era para tropas concretas. La peana de carro era de 50x100 mm. Era la más grande que hubo hasta que llegó la 8va edición que fue cuando lanzaron una aún más grande. En esta peana solo iban tropas del tipo carro y el Estegadón de los Hombres lagarto y ocupaba como cuatro peanas de caballería puestas en formación. No era una peana pensada para formar regimientos, los únicos que lo hicieron fueron los carros de Khemri. Y es que en 7ma edición el escalado de las miniaturas ya estaba en marcha y a toda potencia, varios Monstruos que habían ido en peana de 50x50 fueron rediseñados de cero y se hicieron tan grandes que tuvieron que cambiar a peana de carro.

 

Los Carros son una seña de identidad de Warhammer Fantasy y uno de los elementos que más me han flipado siempre

El Gigante de plástico tuvo su peana propia modelada con la rueda de un carro destrozada con unas medidas rarísimas y únicas. La peana venía modelada dentro de la propia matriz así que deduzco que les sobró un hueco y la introdujeron ahí pero el tamaño y proporciones de la mini daba para montarlo en peana de carro sin problemas.

En 8va edición el escalado de las miniaturas empezó su carrera por el descontrol y llegaron un par de nuevos monstruos que ya no cabían en ninguna peana anterior. Para ello se sacaron de la manga una peana masiva de 100x150 mm, era más grande que la mayoría de regimientos de guerreros del juego y empequeñecía el resto de miniaturas y regimientos.

 

Peana masiva para miniaturas gigantescas

También salieron las caballerías monstruosas, que iban en peana de carro, era la primera vez que aparecían estos mostrencos y algunos teorizabamos que a cada ejército le iba a tocar su propia caballería monstruosa, al final solo un par de ejércitos las tuvieron. El Imperio, los guerreros y los demonios del Caos y los Ogros fueron los afortunados que pudieron montar estad unidades. Los Semigrifos causaron cierta polémica y durante un tiempo se vieron como una unidad que adelantaba el estilo y la escala de Age of Sigmar.

(Edit: me chivan por el pinganillo que las peanas de la caballería monstruosa era de 50x75 mm no de 50x100 mm, nunca llegué a tener estas miniaturas en su momento así que pensaba que iban en la de carro) 

 

Los caballopollos fueron polémicos pero a mi me encantan

 

En fin, de lo que quería hablar es de que Games Workshop ha ido mejorando con las décadas su modelado de miniaturas y además ha ido reescalando sus modelos haciéndolos más grandes, detallados y complejos. Esto hace que las miniaturas de las primeras ediciones son enanas comparadas con las de ediciones actuales y muchas miniaturas han evolucionado hasta el punto de que podemos notar que necesitan más espacio. Aquí estoy hablando de memoria y ME PUEDO EQUIVOCAR pero me suena que la escala GW era la llamada "escala heroica" que consiste en que un humano de 1'80 equivale a 32 mm desde el suelo hasta la altura de los ojos. Ya sabéis que los ingleses el tema de las medidas lo llevan un poco de aquella manera...

 

Un marine del Caos de ediciones pasadas vs un marine del caos actual y un primaris, no hay color

Y en Warhammer 40.000 las minis en la última década ha habido un reescalado de casi todo, con su correspondiente reescalado en las peanas, muchísimas tropas han ido "creciendo" una a una con el pasar de las ediciones y ha sido algo bastante orgánico. Es verdad que el pobre desgraciado con un ejército de cientoypico guerreros Necrones en peana redonda de 25mm se cagó en el Emperador de la Humanidad y su abuela en patinete cuando vio los nuevos en peana de 32mm pero bueno, "relativamente orgánico" vamos a decir. El caso es que Warhammer Fantasy pedía el mismo reescalado, creo que es la forma de que el juego siga evolucionando al mismo ritmo que evolucionan las miniaturas, una evolución que la muerte de Fantasy y la aparición de Age of Sigmar rompio completamente (sin ser culpa de AoS,claro).

 

Necrones despatarrados

En realidad podemos jugar al Warhammer de hace 20 años con las miniaturas de hace 20 años porque ya era un buen juego pero si queremos que el juego evolucione también lo van a hacer las minis y el camino parece ser a minis más grandes o más dinámicas y para ello hacen falta peanas más grandes. Y aquí viene el tema y es que Old World ha actualizado de golpe y porrazo las peanas de las unidades como si no hubiesen pasado 10 años y, en su mayor parte con las minis de hace 10-20 años, añadiendo nuevas peanas como la cuadrada de 30 mm o una nueva de caballería también más grande.

 (Edit: parece que la de carro también ha crecido y ahora es de 60x100 mm)

El cambio más radical es que las minis de tamaño humano pasan a estar en peana de 25mm y las de tamaño orco pasan a peana de 30, parece poco pero esto significa repeanar EJÉRCITOS ENTEROS, algunos a peanas que antes no existían lo cual es un coñazo tremendo si quieres actualizar tus viejas minis a la versión actual del juego. Las peanas de Old World y las de ediciones anteriores de no es que sean 100% incompatibles, supongo que podrías jugar una partida con un ejército de peanas de Old world contra uno de Fantasy clásico sin muchos problemas pero uno va a ser más grande que el otro cuando no le correspondería. Quizá dos ejércitos de Old world puedan jugar con reglas de Fantasy sin apenas problemas o al contrario, dos ejércitos con las peanas de Fantasy con las reglas de Old World, casi no habría que hacer cambios, en una pachanga con los colega sin problema, en un torneo no te van a dejar entrar.

 

El problema que veo es que si alguien hoy en día quiere engancharse o reengancharse a Warhammer tiene que resolver primero la duda de si entra en Old World con todas sus condiciones peaniles y consecuencias deseando que se convierta en el gran Warhammer que una vez fue... O si se queda en una edición clásica, cerrada y abandonada de Fantasy clásico o en alguna de las cientos de versiones fanmade que hay rulando por ahí, con la ventaja de que usando adaptadores o pachangueando TAMBIÉN puedes jugar a Old World.

 

La verdad es que esta opción de los adaptadores parece la más obvia y acertada pero es que creo que conforme va a pasar el tiempo más unidades y personajes propios de Old World van a ir saliendo y menos se van a ver las tropas clásicas de Fantasy con las que jugamos a Old Wolrd ahora. Y las miniaturas que vayan saliendo y reemplazando a las viejas tendrán las poses y tamaños adaptados a Old World así que igual hoy jugamos con esqueletos y orcos del año de la tarara pero dentro de 5-10 años las miniaturas que usemos serán muy distintas. Quizá guardar las tropas antiguas para jugar al Fantasy clásico (6ta, 8va, Manuscritos, Reforged...) y a Old World jugar con Cathay, con Lobos del mar o con Kislev cuando salga sea la opción más inteligente (y cara).

 

En mi bola de cristal veo que la 2nda edición de Old World todavía será continuista en cuanto a reglas y tal aunque deberá traer alguna sorpresa y cambios relevantes, mi propuesta es nuevos ejércitos basados en lo antiguo pero con filosofías totalmente nuevas. Quizá cosas como un ejército del Imperio compuesto casi completamente por Flagelantes para el que necesites comprar el 90% de las miniaturas lanzadas enteramente para Old World, sin equivalencias en el Antiguo Fantasy y haciendo que montar un ejército imperial como los actuales sea posible pero menos atractivo en reglas. Lo que me gustaría que fuera cierto es que la 3ra edición fuera el punto de ruptura y el momento en el que el juego de verdad se desprenda del Antiguo Fantasy y empiece a ser su propia cosa de verdad, lo cual será un auténtico cataclismo para nuestras carteras.

 

Y nada, eso era todo, me siento como Sheldon Cooper en la tienda de trenes quejándose de que han cambiado la escala de los trenes, gracias por escuchar mi turra guapis, sois una gente maravillosa.


Por si tuvierais a bien apoyar mis tonterías, por aquí paso la gorra

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lunes, 30 de marzo de 2026

Los Gnoblars de Robelloncio el Oxidao

Los Gnoblars de los Reinos Mortales son unas criaturas tristes y mezquinas que no valoran nada y que viven vidas cortas y violentas. Es bastante habitual que estas criaturas desgraciadas se junten en pandillas relativamente grandes con el objetivo de convertirse en un grupo de matones lo suficientemente fuerte como para apalizar a los Gnoblars más débiles en grupo y sin que haya consecuencias.

Esto los Ogros lo permiten e incluso potencian porque consideran que los líderes de estas bandas ayudan a mantener al resto bajo el estrés suficiente como para que la raza entera sea servil y llena de peleas internas. Estos grandes matones crean intrincadas redes de favores y contactos dentro de la sociedad Gnoblar y mantienen una red de comercio tanto de favores como de objetos brillantes. Estas redes se parecen sospechosamente a las redes mafiosas de los bajos fondos de las Ciudades de Sigmar solo que con mayores niveles de crueldad, violencia y miseria.

La banda de Robelloncio el Oxidao es una de estas bandas, los Ogros en tiempos de paz dejan a su aire a estas pandillas que se maten entre ellas mientras no molenten pero cuando los tambores de guerra suenan los Ogros cogen de la oreja al líder o líderes y fuerzan a reunir a sus tropas para usarlas en batalla.

Parecen débiles e insignificantes, y en cierta medida lo son. Pero son el estrato social de la sociedad Gnoblar mejor preparada para arrancarle la cara a un soldado Portamanecer con las manos y eso los Ogros, lo valoran.

Robelloncio el Oxidao es el líder de una de estas bandas de degenerados, como líder es extraordinario pues lleva ya unos tres años en el cargo y eso es más de cinco veces el tiempo que uno de estos Jefezillos suelen aguantar en el cargo. El secreto está en que su segundo al mando, Grucheto el Narizotas es un gnoblar extraordinariamente inteligente ya que dirige la banda en la sombra haciendo creer a todo el mundo que es Robellonzo el que manda.

En realidad todos saben que Robellonzio es un pelele y que el Gran Jefezillo es Grucheto pero como todos los Gnoblars son igual de trameros todos se creen que tienen el secreto de la banda y que son los únicos que lo han descubierto, por tanto nadie disputa a Robelloncio porque es el Gnoblar marcado por el Déspota de la Tribu como su Gnoblar personal y eso les otorga beneficios y nadie ataca a Grucheto porque se piensan que todavía no está en una posición débil así que todo se mantiene en un equilibrio precario como un castillo de naipes sostenido por mentiras, malentendidos y conspiraciones a medio cocer.

En la tribu la pandilla de Rovelloncio se encarga de “mantener el orden” pavoneandose por entre las chabolas llenas de basura y vigilando que nadie se pase de la raya, también se encargan de que todos los Gnoblars paguen una parte de lo afanado a los pueblos cercanos si no quieren ver sus escasas posesiones destruidas por los matones de la banda. Esto es lo que se dicen a sí mismos pero en la realidad se traduce en que si ven a algún otro Gnoblar con algún objeto brillante de más se ocupan de él entre cuatro y se lo roban como regalo al jefe.

En batalla estos “feroces” guerreros se agrupan en peñas lo suficientemente grandes como para atacar por la espalda a un puñado de humanos despistados que se hayan quedado solos y en cuanto se les hace frente huyen como ratas. Donde brillan en realidad es poniendo trampas, son unas criaturas retorcidas y maquiavélicas que disfrutan con el dolor ajeno. Aunque más rudimentarias y menos imaginativas y potentes que las trampas de los Mandamaloz, las trampas de estos Gnoblars son igualmente crueles y suficientemente dolorosas como para incapacitar a un robusto guerrero Kharadron. Estas trampas son sencillas y fáciles de montar y han aprendido a prepararlas y usarlas en el campo de batalla principalmente porque eso les hace valiosos bajo la perspectiva de los Ogros sin tener que mirar al enemigo a los ojos.

Como les ocurre a todos los Gnoblars, Grucheto el Narizotas surña con un día poder eliminar a Robelloncio y convertir a su panda de matones en una verdadera fuerza exterminadora de ogros que vengue su situación de esclavitud. Su sueño algún día es formar un auténtico ejército de desharrapados Gnoblars que luche bajo su eztandarte, un eztandarte sucio y raído que guarda doblado bajo el montón de paja sobre el que se arrastra todas las noches. Este estandarte es en realidad una manta vieja y apestosa de un mercader humano que intentaba cruzar las montañas y que encontró un destino cruel al fondo de un despeñadero. Ningún Ogro entendió que aquél trapo sirviera para algo y le dejaron que se lo llevara.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Pintando un Jefazo Goblin Nokturno

 Imprimación gris Mechanicus

    Sobrevesta: amarillo mate game color (2 capas finas) luego en las partes profundas apliqué zamesi desert y una tercera capa en los volúmenesmás prominentes con amarillo mate en pegotes, finalmente echo un poco de athosian camoshade muy ligero
    Túnica de bajo: Barak-nar burgundy











    Cráneo de garrapato: pincel seco de Wraithbone, pincel seco de bugman’s glow, pincel seco de Zamesi desert y con el pincel sin limpiar pincel seco de Wraithbone, lavado de reikland shade en el cráneo y mandíbula, sin tocar los dientes.
        Los champiñones se les ha dejado con el pincel seco de Wraithbone y al capuchón se les ha dado con contrast Blood angels red
    Champiñón de la base: tronco, base de Bugman’s glow, pincel seco de Wraithbone, seguido de finas líneas de Wraithbone con un pincel de detalle, el capuchón es Blood angels red diluido en un poco de agua, la punta se ve un poco de la imprimación gris. Luego he hecho líneas finas (o lo he intentado) de Barak-nar burgundy partiendo de la punta. He intentado un degradado desde la punta con Wraithbone mezclado con screamer pink hasta la base de blood angels red, finalmente he intentado hacerle un punteado de zamesi desert

    Piel: base de Desth guard green, athosian camoshade y luego Elysian green, finalmente luces con Moot green. Iluminar la punta de la nariz y los codos con kakophoni purple y una línea final de mephiston red
    Dientes zamesi desert

    Peana: burnt red, siena denso para tapar la masilla, pincel seco de Rakarth fles con un poco de siena denso, pincel seco de Rakarth flesh, lavado de Oil Nuln, pincel seco de celestrs grey para recuperar y un pincel seco muy sutil de Wraithbone en las crestas más prominentes
    Madera: base mornfang brown, zamesi desert con un pincel 0000 para el anillo y Bugman's glow para las vetas
    Bolsita de zetaz: rojo tostado model color y líneas de Bugman's glow hechas con el 0000 la tela y Wraithbone para laz zetaz, luego apliqué Sigvald burgundy mezclado con un poco del Wraithbone húmedo que había aplicado antes


    Metal hoz y maza: base runelord brass y el filo en retributor armour, lavado de Nuln oil
    Cordeles, cintos y correas: primero he pensado en el Bugman's glow, luego lo he mezclado con base corax white y he acabado mezclándolo con base mornfang brown.

 

Podéis ver más fotos del proceso y apoyarme en:

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martes, 22 de marzo de 2022

¡Estamos de mudanza!

 (Edit 2025, al final me dio muchísima pereza y este nuevo blog nunca llegó a montarse)

Buenas gente

Ha pasado un tiempo desde la última vez que estuvimos por aquí, he estado haciendo cosillas, por fin he abierto el canal de Youtube donde he empezado a hacer el monguer mientras juego a los videojogos.


Aquí podéis pasaros a echarme cacahuetes:

Canal de Draughleth


¡Y también anunciamos que nos hemos mudado!

Tenemos un nuevo blog, ¡Más nuevo! ¡Más grande! ¡Con más adoración al Emperador de cuatro brazos!


Sigue siendo una Taberna así que venid, coged una cerveza (O vuestra sabrosa bebida alcohólica o no de vuestra preferencia) y acercaos junto al fuego a escuchar historias, discutir sobre reglas o ver moñecos bonitos.

Nos vemos tras el salto

Ir a la Nueva Taberna


ACTUALIZACIÓN:

*Esta nueva Taberna nunca llegó a funcionar porque me dio pereza, la idea era hacerme un Worpress todo chulo y tal pero me dio la pereza, embarrancó el proyecto y explotó por los aires*

 

Lo que sí hay abierto es un Ko-fi, donde subo dibujos e ilustraciones en abierto ¡Venid! ¡venid a ver mis hermosos jabalíes!

https://ko-fi.com/rafa_paleo 

 

Draughleth

jueves, 15 de julio de 2021

Ambición

 El tecnosacerdote entró en la enorme sala, su túnica roja brillante destacaba entre los escombros del lugar y su sistema óptico escaneaba la habitación. Los informes habían sido muy confusos y quería saber qué había sido capaz de destruir un comando de los mejores Sicarianos entrenados por él mismo y mejorados con la arcanotecnología con la que los había equipado. El comando que había desaparecido era parte del comando Ad0-B, el escuadrón de la muerte que servía secretamente a sus designios y a los de la secta Omnisíaca a la que servía. El Culto del Acero óseo tenía muchos secretos y muchos recursos para tratarse de una mera hermandad de Skitarii como otras tantas había en el Mundo Forja de Osca IV. El Tecnosacerdote EC6-814 era un miembro de alto nivel en dicha hermandad, sus conocimientos sobre bioingeniería xenos le había hecho escalar muchos puestos por encima de otros hermanos Tecnosacerdotes. Él estaba satisfecho, poseía una desbordada ambición y era muy consciente del poder que suelen ostentar los dirigentes de estas sectas en las que los devotos del Dios Máquina se reúnen para la celebración del culto al Emperador y al sacerdocio de Marte.


A EC6-814 le habían llegado unos informes muy extraños hace unos días, habían sido detectadas unas lecturas de actividad hostil desde zonas remotas del planeta, el cual a pesar de ser un Mundo Forja todavía tenía grandes extensiones salvajes en las que la industria todavía no había llegado. Para investigarlas envió a estos Sicarianos y la sorpresa llegó en el momento en el que sus signos vitales fueron apagándose en sus monitores en cuestión de segundos.


Un Skitarius de la guardia de EC6-814 señalaba, de forma totalmente inútil para el sacerdote los restos mortales de un Infiltrador. El Tecnosacerdote lo ignoró completamente puesto que ya había escaneado la sala y había detectado todos los elementos de la habitación. El sacerdote mitad máquina se quedó quieto un segundo y desplegó una maraña de tentáculos mecánicos prensiles buscando los cadáveres de sus soldados. Encontró en cada uno de ellos el puerto en el que insertarse. Los ojos de los cadáveres se iluminaron con un fulgor frío y muerto a la vez que sus cráneos castañeaban con un sonido ominoso. 


El Tecnosacerdote encontró que la memoria de todos estaba más allá de reparación, los daños habían sido brutales pero enormemente eficientes, sin embargo, uno de los visores estaba relativamente intacto. La imagen era oscura y borrosa, había luchado contra un enemigo envuelto en un pesado manto oscuro que, no sólo ocultaba, sino que poseía algún tipo de tecnología que deformaba su figura, resultaba imposible de identificar. El Sicariano era un borrón de golpes, contragolpes, piruetas y estocadas pero por mucho que el Sicariano acatara con todo lo que tenía la figura esquivaba sin apenas esfuerzo. 


Finalmente, viendo que era incapaz de hacer nada a su rival el Sicariano optó por un ataque desesperado desplegándose en un golpe que el Tecnosacerdote entendió como una absoluta temeridad, prácticamente imposible de parar para ningún ser vivo pero ignorando toda defensa. La figura encapuchada perdió pie ante el brusco cambio de sentido del guerrero biónico y durante un segundo de vídeo el Tecnosacerdote vio una mancha roja en la espada del Sicariano y el destello de un águila dorada asomar entre las sombras del pesado manto. El golpe propinado un segundo después por el guerrero de la capa fue tan brutal y despiadado que pulverizó al guerrero Sicariano en mil pedazos


Los últimos segundos de vida del guerrero mecánico mostraban como tres figuras encapuchadas se reunían en el centro de la sala una vez que destruido el comando Sicariano. Unas runas de fin de grabación aparecieron en el visor de EC6-814.


El Tecnosacerdote activó la válvula que hacía que se regulara adecuadamente su presión arterial. Todavía era joven y gran parte de su cuerpo era gran parte orgánica así que se tuvo que reprochar que se hubiera emocionado tanto por este descubrimiento, sin embargo todos los tentáculos mecánicos que había desplegado se ocuparon en una única tarea, los atacantes habían sido concienzudos y habían simulado un derrumbamiento en la sala para eliminar huellas del combate al menos para ojos no expertos. Bajo un fragmento de techo encontró lo que buscaba. Examinó la espada de energía quebrada por el golpe milímetro a milímetro y encontró lo que buscaba. Esta vez se le olvidó activar la válvula de regulación de la presión arterial mientras daba gracias al aspecto del Omnissiah al que adoraba el Culto. Este iba a ser su pase de entrada al Círculo Interior del Culto y la clave de su ascenso meteórico al poder.


Había restos de sangre de un Custodio del Emperador en la espada.


lunes, 12 de julio de 2021

Recuerdos

 Abro los ojos y miro la luz de las frías estrellas.


Con grandes dificultades me levanto. Llevo con los ojos abiertos... ¿Horas? ¿Días? He estado intentando reconocer las estrellas que aparecen débiles e impasibles en la bóveda celeste. Las veo a través del enorme agujero fracturado del techo. No reconozco estas estrellas. No reconozco este cielo. Veo una mancha roja recorriendo el firmamento de un lado a otro. A diferencia de las estrellas, la veo cuando el cielo es oscuro y también cuando está claro. Es una cicatriz sangrante, hay dentro de ella un hambre atroz que me aterra. Me interno en un pasillo y observo a mi alrededor, extensos corredores y bóvedas vacías se extienden ante mí. El polvo de siglos se arremolina en torno a mis pies. El aire debe ser frío, si es que hay aire. No puedo respirarlo, parece. Un ruido atrae mi atención. Una luz titilante corretea entre las sombras y emerge de entre los escombros un extraño ser mecánico. Me produce rechazo, viene hacia mí sin temerme, correteando con sus múltiples patas sobre el polvo. Me molesta su presencia e intento aplastarlo para que no se me acerque más. Levanto un pie y me quedo mirando la extraña extremidad como si no fuera mía. Al final de mi pierna, cromado y brillante contemplo un pie metálico. Observo mis manos, del mismo metal. Mi torso, mis brazos, mis piernas. Metal. El ser mecánico me observa y lo ahuyento con un estrepitoso gesto de mis chirriantes brazos. Desaparece de mi vista y yo empiezo a caminar y a vagar por entre las ruinas derrumbadas durante lo que me parece una eternidad. Encuentro agua, una corriente se infiltra por las rocas y forma un sucio charco poco profundo, a la luz de estrellas desconocidas unos ardientes ojos mecánicos me devuelven la mirada. 


Necrón. 


Oigo la palabra susurrada por una voz desconocida en el interior de la cabeza metálica en la que estoy atrapado. Me sumerjo en la oscuridad.


No sé cuánto tiempo he estado vagando, no sé cómo he llegado a estas estancias, no sé quién soy, ni qué es este lugar frío y muerto; mis pies se mueven una y otra vez de forma rítmica, dejo un surco en el polvo del suelo. No recuerdo de donde vengo y las huellas de mis pasos se pierden en la oscuridad que inunda los pasillos y las salas vacías. Observo la débil luz que entra por los amplios ventanales y veo una llanura infinita, vacía y desolada, bañada por un frío sol, lejano y mortecino. Me cruzo con enormes criaturas mecánicas que avanzan con gesto delicado entre las ruinas. No notan mi presencia. Tampoco siento miedo, ni curiosidad, estoy hecho de metal, me doy cuenta de ello; ¿será por eso que no siento nada? Tampoco recuerdo nada. Una de esas criaturas de largas y finas patas se gira hacia mí. Me mira con sus múltiples ojos brillantes y muertos. La palabra Necrón otra vez resuena en esta hueca cabeza de metal y vuelvo a dormirme.


Despierto de pie; ¿He andado en sueños? Esta vez tengo la cabeza más despejada, recuerdo algo, ¿Una vida anterior a estas ruinas? Había un mundo moribundo, hubo debates en los foros, hubo arengas a favor y en contra, recuerdo… La inestabilidad, la crisis, la escasez, las guerras… Atravieso un pasillo, el cielo se ve claro y despejado a través de los enormes ventanales. La mancha roja me observa maliciosamente. No es la primera vez que me mira; ¿O sí? Me siento confuso. Mis pasos no se detienen; ¿voy a alguna parte? No siento hambre… Hambre, comida. Recuerdo la comida, sabrosa, caliente, reponía fuerzas y daba energías. ¿Yo como?


Necrón.


Vuelvo a sentir esa palabra en mi cabeza. Intento ignorarla pero resuena con más fuerza. No siento cansancio tampoco aunque mi cuerpo no ha dejado de caminar desde que me levanté. Huesos, carne, sangre, músculos, recuerdo que una vez los tuve.


Necrón.


Insiste la voz. Oscuridad otra vez.




Sigo recordando. 

Huimos de casa, sí. Estuvimos en una columna de refugiados, estoy empezando a recordar mientras camino por los largos pasillos. Nuestros líderes se oponían a… Aquellos nuevos Dioses, recuerdo la propaganda de la Triarca, a nuestros jóvenes alistándose para servir… ¿Estuvimos? ¿Quién más se fue con ellos? Tengo un recuerdo borroso, recuerdo su rostro ¿Quién era? Recuerdo que le quería, le vi nacer, crecer. Todavía era joven y fuerte y crecía alto y yo me sentía orgulloso de… 


Necrón.




Cada vez la oigo más fuerte, ya no es un susurro, es casi una orden. Estoy aterrado. No quiero volver a la oscuridad.


Despierto otra vez. Es de noche ahora y sé que no he parado de caminar en sueños. La cicatriz roja brilla fuerte y de forma cruel. Siento que está satisfecha aunque sigue terriblemente hambrienta. La mayor parte del techo se ha derrumbado y se ven las estrellas sobre una llanura infinita y vacía. Los pequeños insectos metálicos siguen dando vueltas a mi alrededor pero no se me acercan. Están nerviosos, excitados. Algo está ocurriendo. Se oyen ruidos en la distancia. Me siento repugnado por sus movimientos, sus chirridos, esa forma de moverse. No están vivos. Vivos... ¿Lo estuvieron alguna vez? Recuerdo que sentí cariño hacía una criatura similar que dormía a mis pies, sentir su cercanía me relajaba, recuerdo cariño hacia mí, pero recuerdo juegos y caricias y no era como estos seres mecánicos, fríos y muertos. Muertos. Me detengo en esa palabra, significaba… ¿Quién más está muerto? Caricias, cariño… Había más gente conmigo, los estoy buscando ¿Los estoy buscando? Familia es la palabra que estoy buscando, huí con mi familia. Nos perseguían, no estábamos de acuerdo con lo que ocurría. La biotransferencia sonaba horrible, la gente tenía miedo, el hambre y la guerra nos estaba consumiendo, nuestros líderes perdieron la cabeza. La propaganda era brutal, las revueltas fueron aplastadas, nuestros hogares destruidos, tuvimos que huir, los nuevos Dioses prometían...  Me llevo las manos a la cabeza yo.. yo… ¿Dónde está mi...?


—¡Eh tú! ¡Soldado! ¡Detente! Por los soles binarios… ¿Qué haces aquí?


¡Una voz! ¿Quién..? ¿Qué es esto? Esta criatura se parece a mí, está hecha de metal pero no es como esos monstruos de patas largas… ¿Eso es un… Necrón? ¿Yo soy así?


—No obedece a los protocolos de mando— Gruñe de resignación— Otro cercenado, en este ala del complejo contabilizo quince, el Despertar no está funcionando según el plan establecido. El Gran Señor no estará contento por todos estos fallos… Vamos a ver qué te pasa a ti. Detén tus funciones motoras mientras reconfiguro tu sistema.


¿De qué habla este ser? ¿Qué hace? ¿Por qué no puedo moverme? ¿Qué has hecho conmigo? Espera. No te acerques, más. Me está tocando ¡No! Aleja esas garras metálicas de mí; ¡Detente! No puedo gritar, no me toques máquina infernal, no quiero, no quiero que…




Click


—Intervención finalizada, probando protocolos de mando… Sí, ahora responde correctamente. No sé qué estrellas pasó con todos vosotros que tenéis los cerebros llenos de archivos corruptos, pero parece que obedecéis tal y como os corresponde. La solución es sencilla, transmitiré al resto de criptecnólogos que con un borrado masivo de estos archivos se soluciona. El escáner dice que no hay ningún guerrero más en este ala. En fin, soldado, coge un rifle gauss y únete a la Legión. Esos malditos humanos se vuelven más grandes y más brutos con el pasar de los milenios pero siguen siendo igual de estúpidos. Venga, el Gran Señor aguarda.


jueves, 15 de octubre de 2020

La Legión Devónica

 La Legión Devónica es un capítulo renegado de Marines Espaciales del caos activo desde la aparición de la Cicatrix Maledictum en el subsector Turia. Este capítulo es de origen desconocido para el Imperio, tanto de su Primarca como de su Legión originaria y ha generado intensos debates sobre cuál es su Semilla genética. Por ahora los planetas del Imperio pertenecientes a la Región Mensis (La zona más pacífica del Subsector y el área de influencia del Imperio) ha informado de la aparición de aproximadamente unas pocas decenas de astronaves con capacidad de salto disforme y un centenar de naves más pequeñas en las que viajan pequeñas bandas de guerra que están especializadas en actos de rapiña y saqueo a poblaciones aisladas y planetas de frontera del Imperio.

La Legión ha extendido por la Región Mensis una extensa red de cultistas, sectarios y cultos caóticos infiltrados gracias a la utilización de agentes dobles, espías y desinformadores. El objetivo de estos cultos es causar confusión y desmoralización en los ciudadanos del Imperio y esto lo ha conseguido mediante una extraña sobreinformación y propaganda semioculta, difundiendo nombres, historias y leyendas sobre la Legión Devónica que las ineficientes fuerzas Imperiales del Subsector no han conseguido acallar. La mayor parte de la población humana en los planetas de la región Mensis no han visto nunca (ni verán) un Marine espacial pero todos conocen alguna leyenda suelta, algún nombre o suceso en el que hayan participado estas bandas de renegados tanto como la de cualquier otro Marine espacial leal.


Gracias a todas estas leyendas, cuentos y misterios que se han difundido por el subsector la realidad no la conoce casi nadie. Un hecho que los inquisidores e investigadores de Mensis se ha dado cuenta es que la heráldica, colores y simbología que han podido registrar no se corresponden con una uniformidad y dos guerreros que aparentemente forman parte de la misma banda de guerra parecen completamente diferentes, esto ha hecho pensar que podría tratarse de una escisión de la Legión Alfa por sus tácticas y estrategias de sabotaje, infiltración y saqueo pero muchos opinan que no debido a que, mientras que la Legión Alfa muestra una uniformidad brutal y es imposible diferenciar un guerrero del otro mientras que los guerreros de la Legio Devónica muestran una individualidad y una personalización de equipo, tácticas y estrategias que muestran con orgullo y de forma abierta.


Y es que la Legión Devónica es una legión de Descastados formada a partir de restos de otras bandas, de grupos de Marines y legionarios solitarios que están huyendo, han sido desterrados o que han perdido al resto de sus guerreros, la Legio acoge a quien quiera unirse y permanecer junto a ellos el tiempo que haga falta. Hay muchos que han tomado la Legión como su hogar permanente y los hay que vienen y van pero mientras permanecen en ella forman vínculos con sus compañeros y participan en los saqueos. Durante milenios han ido guerreando en la Disformidad, dando tumbos de planeta en planeta como nómadas espaciales luchando contra otras bandas de guerra. Ahora han conseguido introducirse en el Espacio Real y están dispuestos a montar en el Subsector Turia su propio campo de juegos.